Tras dos años de bloqueo, el barrio vive su peor situación, de marginalidad y ruina

Cabanyal olvidado

2012-01-08Publicat per: Las Provincias
Dos años se han cumplido desde que el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero emitió una orden, por medio del Ministerio de Cultura, que paralizaba el plan municipal del Cabanyal en la zona por la que está previsto que se prolongue la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar, en una decisión que abrió un nuevo conflicto judicial que aún está pendiente de resolución. No hay más que pasearse hoy por calles como San Pedro, Los Ángeles, Progreso o Escalante para darse cuenta de los nocivos efectos que la intervención del Ejecutivo ha tenido en el histórico barrio marinero. La degradación se ha acelerado, las casas en ruinas, los solares, los edificios abandonados, los comercios cerrados, la sensación de abandono y suciedad, se ha apoderado de este entrañable enclave de Valencia. Por contra, sí que ha servido para algo, para atraer marginalidad, okupas, inmigrantes sin papeles, delincuencia y pobreza. En los últimos 20 años, desde 1991 al recién terminado 2011, el Cabanyal ha perdido 1.259 residentes, un dato que para los comercios que aún resisten en la zona más conflictiva resulta demoledor. No es lógico que un barrio que se encuentra situado entre las playas urbanas de Valencia y los campus universitarios de Tarongers y Vera sea uno de los más degradados de la ciudad, en lugar de haber sido objeto de atención preferente tanto por las administraciones como por los agentes privados. La indefinición sobre su planeamiento, que no resolvió el Plan General del 88, sumió al Cabanyal en un limbo urbanístico del que podría haberse recuperado con un proyecto municipal que preveía inversiones y apostaba por acabar el histórico Paseo al mar. Pero el Ministerio de Cultura se empeñó en politizar un asunto ciudadano y su empecinamiento ha tenido un efecto perverso para el Marítimo. Tras el cambio en el Gobierno, y con el PP mandando en el Ejecutivo central, en la Generalitat y en el Ayuntamiento, cabe esperar y desear una pronta resolución de un contencioso que lleva dos parado en los tribunales y que ha acabado por apuntillar a una zona de Valencia que merece una suerte mucho mejor.