El Cabanyal y las estrategias de la administración

2003-11-29Publicat per: Levante
Todo parece indicar que para finales del año 2003, los jueces de la Sala del Contencioso Administrativo del TSJ de la CV harán pública la sentencia sobre el PERI (plan especial de reforma interior) del Cabanyal. Ya que a principios del pasado mes del julio el secretario de la Sala Segunda del Contencioso Administrativo del TSJ de la CV, informaba a la prensa que se estaba buscando fecha para dictar sentencia en el mes de septiembre. La información se facilitaba siguiendo instrucciones del Presidente del TSJ. En días posteriores se daba un acelerón al recurso de Salvem el Cabanyal, que era el expediente más atrasado, concluyendo en tiempo récord el procedimiento. Todo ello hace pensar que antes de finalizar el otoño tendremos sentencia.

Sin embargo, desde entonces el proceso ha sido congelado y a punto de finalizar el mes de noviembre ni siquiera se conoce la fecha para dictar sentencia. Curiosamente, la congelación del procedimiento es coincidente, en el tiempo, con el anuncio por el Gobierno Valenciano de la tramitación de un proyecto de modificación de la Ley de Patrimonio, cuya finalidad es introducir en la ley excepciones a la protección del patrimonio cultural, para evitar que en el futuro los ciudadanos puedan frustrar proyectos que respondan a intereses no consensuados socialmente o caprichos políticos de alguna alcaldesa, más que a las exigencias de conservación del patrimonio.

Todavía estamos en noviembre, aún hay tiempo. La ciudadanía del Cabanyal-Canyamelar, que tan firmemente está aguantando tanto abandono y tanta desconsideración, todavía tiene tiempo y esperanza para conocer lo que ha resuelto el alto tribunal, antes de que se publique la nueva Ley de Patrimonio que impulsa el gobierno del PP.

Con trámite de urgencia se remite a las Cortes Valencianas la reforma de la Ley de Patrimonio Valenciano, ¡vigente desde 1998! ¡cuanta urgencia para tan poco tiempo!

Haciendo un pequeño ejercicio de memoria, son dos los actos impugnados: el del Ayuntamiento de Valencia, por aprobar un plan que es ilegal. Y el de la Conselleria de Cultura, que dio la autorización preceptiva al ayuntamiento. Al calor del valor de la firma de esa autorización, comenzó su brillante carrera, al frente de la Academia de la Lengua Valenciana, Ascensión Figueres. Los servicios se pagan, como debe ser en una economía de mercado liberal.

Comenzó el proceso del contencioso en el 2001, estamos a finales del 2003 y a la expectativa. Estimamos que ha sido un plazo prudente para un pleito como este. Un pleito del que depende el futuro de muchas familias y, en algunos casos más dramáticos, la vida de muchas personas. Sabemos que la justicia no tiene medios suficientes, que está superada por la realidad social, pero todo tiene un límite y sentimos que el nuestro está llegando a su punto.

La Plataforma Salvem el Cabanyal hace el siguiente análisis: 1, la administración cada día que pasa está más convencida que el Plan del Cabanyal es ilegal. 2, el Ayuntamiento y la Generalitat no confían en que la sentencia les pueda ser favorable. 3, pretenden una modificación de la Ley de Patrimonio, que dé apariencia de legalidad al plan del Cabanyal, antes que pueda existir una sentencia contraria al mismo y evitarse tener que modificar la ley con posterioridad. Lo que delataría a las claras la finalidad de la modificación de la ley. 4, pretenden que la modificación sirva para cazar varios conejos de un tiro: el Cabanyal, el Benacantil, el trazado del trasvase del agua, el trazado del AVE.

Y todo esto, ¿qué tiene que ver con el contencioso y el TSJ? Evidente, si la sentencia se retrasa, quienes mandan, que no gobiernan, van a tener tiempo de lanzar una campaña propagandista que gire alrededor del cambio de la Ley, ya que su futura aplicación permitirá ejecutar la prolongación. Imaginamos a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, pensando: «si se aprueba la nueva Ley, aunque la sentencia les de la razón a los del Cabanyal, les habremos ganado la partida propagandista ya que neutralizamos un cambio importante en la opinión pública».

Señores/as jueces de la Sala de lo Contencioso Administrativo de TSJ les pedimos que hagan un esfuerzo. Sabemos que las presiones deben ser fuertes, pero ustedes están obligados a hacer valer su total independencia.

Hasta ahora hemos actuado en todos los niveles con un gran respeto por el poder judicial y así debe ser, pero piensen que el retraso está sembrando dudas entre la ciudadanía. No consientan que el ritmo del procedimiento esté a expensas de los intereses político-administrativos del Ayuntamiento, ni de nadie.

Faustino Villora - Salvem el Cabanyal