El cambio en la ley de Patrimonio devaluará la protección de cientos de edificios catalogados

2003-09-09Publicat per: Levante
La modificación de la ley valenciana de Patrimonio Cultural para facilitar la descatalogación de bienes protegidos (BIC) ha sido calificada de incongruencia. Los cambios se anuncian con apenas cinco años de vigencia de la ley y a falta de completar el inventario de edificios y de desarrollar reglamentos que permitan a los municipios proteger alquerías, edificios industriales, murallas, torres y demás bienes para preservarlos de la especulación urbanística.
La modificación de la ley valenciana de Patrimonio Cultural anunciada por el Consell y encaminada a eliminar trabas burocráticas en la catalogación o descatalogación de edificios clasificados como Bienes de Interés Cultural (BIC) puede significar la devaluación de esta figura de protección. La decisión del presidente Francisco Camps se sitúa lejos de las recomendaciones del Consell Valencia de Cultura, organismo que ha instado a la Generalitat a revisar y reforzar la figura de los BIC. La modificación de la normativa de Patrimonio, a los cinco años de su entrada en vigor deja en una situación delicada a cientos de edificios protegidos incluidos en el Catálogo de Bienes Inmuebles y Muebles de la Comunidad.

La modificación de esta ley llega sin que se hayan agotado todas sus posibilidades. Entre las cuestiones de la ley que después de cinco años siguen sin acometerse se encuentra la elaboración, por parte de los ayuntamientos, de los catálogos de edificios históricos y de los planes de protección específicos.

La Generalitat dio en 1998 un plazo de un año a los ayuntamientos para que incluyeran los catálogos y los programas de protección del patrimonio en los planes generales de ordenación urbana (PGOU). La mayoría de ayuntamientos no lo ha hecho. Los motivos son, según distintos arqueólogos y arquitectos consultados, tanto el déficit de medios técnicos y humanos, como la falta de interés, ante la posibilidad de que inventariar bienes susceptibles de proteger pueda obstaculizar las actuaciones urbanísticas.

El propio Ayuntamiento de Valencia fue requerido el año pasado por el entonces director general de Patrimonio, Enric Esteve, exigiendo la redacción del Plan Especial de Protección del entorno del Botànic.

Para los arqueólogos, arquitectos y expertos en Patrimonio consultados resulta una «incongruencia» que se trate de modificar una normativa para facilitar la descatalogación de edificios BIC cuando todavía no está terminado el inventario de patrimonio de la Comunidad Valenciana. La Dirección de Política Lingüística es la responsable de elaborar, en cumplimiento de la ley de Patrimonio, este catálogo. Por decisión del anterior director de Patrimonio, Enric Esteve, la conselleria «colgó» hace meses a través de su página web el contenido todavía parcial de este inventario con los edificios que está previsto preservar en cada población.

El inventario «señala y da cierta protección» a los bienes reseñados, pero sin un reglamento o «manual de instrucciones» su conservación no es efectiva, aseguró un técnico de la Conselleria de Cultura. «Una cosa es el trabajo técnico de inventariar el patrimonio y otra la voluntad política de protegerlo».

Los expertos consultados abogaron por que el proceso de inventariado del patrimonio sea correlativo al desarrollo de los planes municipales de protección para evitar la especulación urbanística.

La publicación en internet del inventario de bienes patrimoniales de la Comunidad Valenciana donde se señalan los elementos susceptibles de proteger ha coincidido, tal como informó este diario, con la demolición de varios edificios industriales en Utiel.