La alcaldesa critica el cambio de opinión de la oposición y los socialistas señalan que siempre hablaron de la actuación sin derribos

El PSPV incluyó la apertura de Blasco Ibáñez en el programa de 1991

2010-04-17Publicat per: Las Provincias
Decidida a no pasar ni un día denunciando la barbaridad que a su juicio ha cometido el Gobierno central al paralizar todo el plan del Cabanyal, ayer la alcaldesa dio una lección de lo que supone ser coherente y tener memoria histórica. «En el programa electoral de 1991 los socialistas reclamaban la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez con el paseo marítimo», afirmó ayer Rita Barberá en su primera visita al barrio 48 horas después de que el Gobierno paralizara el plan urbanístico.
La alcaldesa acudió al Cabanyal para observar las jardineras verticales que se extenderán por la ciudad tras un estudio de preferencias.
En el programa electoral socialista de los 90 se puntualizaba el interés de crear tres nuevas avenidas en la ciudad, «la de los Naranjos, Baleares y Francia y las prolongaciones de dos grandes ejes fundamentales de la ciudad, como la Alameda y el Paseo al Mar. La primera hasta la Dársena del Puerto y el segundo, que atenderá en su diseño a las características urbanas de la zona, hasta conectar con el paseo Marítimo», quedó reflejado.
«Por tanto, que quede claro que son ellos los que ahora quieren frenar el plan cuando años atrás lo defendieron y lo incluyeron como argumento para ganar las elecciones», añadió Rita Barberá.
Para la alcaldesa no hay excusa alguna y el PSPV incluyó esta actuación como esencial para desarrollar urbanísticamente la ciudad.
Además en la memoria del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), el partido socialista calificaba la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez como un proyecto «irrenunciable».
El documento señala que la prolongación del paseo al mar hasta el paseo marítimo «es una de las acciones proyectadas para resolver la asignatura pendiente de Valencia al abordar de modo integral las conexiones entre el núcleo de la ciudad y la fachada marítima», leyó Barberá en el documento oficial que ahora se está redactando.
Con ese programa, el PSPV sacó más votos que el PP en el Cabanyal. «A partir de ese momento, renunció a arreglar el barrio y miren lo que le ha pasado», apuntó Barberá.
Las múltiples referencias del PSPV sobre la defensa de este proyecto no sólo están en el programa electoral, sino también en las hemerotecas con artículos de prensa donde se recogían declaraciones del concejal de Urbanismo de entonces, Miguel Albuixech, que hablaba de la necesidad de conectar la avenida de Serrería con el Paseo al Mar y calificaba de «valiente el compromiso del PSOE de unir Valencia al mar», quedaba reflejado en los artículos de prensa de la época.
Los actuales miembros del grupo municipal socialista admitían ayer que en su día el PSPV sí que propuso prolongar la avenida de Blasco Ibáñez hasta el mar. «Siempre hemos tenido clara la necesidad de enlazar la ciudad con el mar, pero de forma respetuosa con el Cabanyal y sin destrucción y, por eso, el equipo de gobierno socialista dejó diferido el planeamiento en el Plan General de 1989 -que declaró el barrio conjunto histórico- para analizar con detalle el mejor enlace posible sin destrucción», afirmó el concejal del PSPV Vicente González Móstoles.
Apuesta por la protección
Los socialistas continuaron explicando que cuatro años más tarde la Generalitat declaró la zona Bien de Interés Cultural, dejando clara así su oposición a la destrucción y su apuesta por la protección. "Por si ello fuera poco, la orden emitida por el Ministerio de Cultura declara que la prolongación de la avenida de Vicente Blasco Ibáñez sobre el Cabanyal supondría un expolio del patrimonio histórico y obliga a suspender las demoliciones y a redactar un nuevo plan respetuoso con el barrio", dijo el edil.
Barberá, sin embargo, insistió en que los socialistas autorizaron viviendas de hasta seis alturas justo en la zona limítrofe donde se ubicará la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez. «De hecho, nosotros vamos a proteger la casa dels Bous mientras que ellos querían derribarla», aseguró la alcaldesa e insistió en que el Ministerio de Cultura todavía no ha respondido al requerimiento notarial para la entrega del informe desaparecido del expediente desfavorable a la declaración de expolio en las actuaciones municipales.
Tras realizar estas declaraciones, la alcaldesa recibió en la calle el saludo y los aplausos de varias mujeres del barrio que la animaban a seguir trabajando por la zona.
Dos horas antes de que Barberá hablara sobre el Cabanyal, el delegado del Gobierno, Ricardo Peralta, explicó que no existen «presiones extremas del Gobierno para que se actúe en contra de la ciudad por un rebote por este asunto».
Peralta puntualizó que lo esencial sería «salir del ámbito de la polémica para pasar al terreno de la colaboración, lo que, a su juicio, requiere que se abandonen todas las actitudes unilaterales y que buscan la confrontación