Una veintena de miembros de Salvem el Cabanyal recibió con una cacerolada a la alcaldesa y candidata a la reelección, Rita Barberá, en su primera visita al barrio en la jornada posterior a los derribos para prolongar la avenida de Blasco Ibáñez. Barberá d

Salvem el Cabanyal recibe con una cacerolada a Barberá en su primera visita tras los derribos

2003-05-23Publicat per: Levante
La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, fue recibida con gritos a su favor y en su contra por los vecinos del Cabanyal en su visita al interior del mercado. Fue su primera visita al barrio al día siguiente del inicio de los derribos para la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez y completar la rotonda de la estación.

Barberá llegó sobre las 13 horas después de que estuvieran los candidatos de EU, que celebraron una reunión con los vecinos, y de UV, con la sorpresa de Chiquillo del respaldo y apoyo a su secretario de organización y cuarto en la lista, Francisco Terencio.

El inicio de los trabajos para demoler las casas a pocos días de las elecciones ha generado malestar entre un sector del vecindario mientras otro se congratuló. El edil de Urbanismo recordó: «el plan empezó hace tiempo» pero para todos las demoliciones son un punto y aparte en estos años de lucha por el barrio.

Unos 20 miembros del colectivo Salvem esperaban a la comitiva popular en la puerta del mercado de Justo Vilar con un cacerolada y la canción «Que la detengan, que es una mentirosa». Los populares «aterrizaron» en el bulevar de Serreria. Barberá y su séquito caminaron hasta el mercado, en cuyos alrededores militantes y simpatizantes del PP, además de escoltas y policías locales, se desplegaron para evitar posibles incidentes, algo nada visto en otras visitas a los mercados.

La alcaldesa eludió entrar por ese sitio haciéndolo por un acceso lateral pero la siguieron , donde la recibieron con gritos a su favor, seguida de los Salvem, que no pudieron acceder por la barrera humana de varios asesores y concejales.

En el interior del mercado las cosas cambiaron. Vendedores y compradores la recibieron con agrado y la felicitaron por su santo- Ellos recogían papeletas para votarla, manoplas, bengalas y otros objetos de la «quincallería» popular. Los usuarios se paraban para saludarla e incluso le pidieron que continuara con las obras para rehabilitar el barrio y prolongar Blasco Ibáñez. Allí recibió gritos de «guapa», que otros intentaron acallar, e incluso una persona lanzó un huevo a la comitiva.

Los dirigentes de la asociación de vendedores mostraron su contrariedad por la protesta vecinal ante la visita de la alcaldesa pero los del PP les decían. «Ya son menos los de Salvem. Los vecinos aceptan cada vez más el plan» pero otros usuarios se marcharon, la evitaron.

Los componentes de Salvem distribuyeron unos folletos donde se informaban erróneamente que los tribunales tiene parado el plan. Varios opositores hablaron con Barberá pidiéndole que frenara su intención de prolongar la avenida y que rehabilitara el barrio. Otros recordaron a algunos concejales que se sigue traficando con droga; que el chabolismo persiste, como el del polideportivo Doctor Lluch y les exigieron más inversiones.

Barberá habló con unas vendedoras, con las pegatinas de Salvem el Cabanyal, y les trasmitió su pesar por la actitud del colectivo. Ellas le recriminaron la escasa información facilitada desde la oficina de la calle de la Reina. Otro caso más.

Por su parte, el Bloc calificó ayer el inicio de las obras de «muestra de prepotencia electoral del PP. No han esperado a la resolución del TS sobre la paralización cautelar de un tramo del proyecto, que recurrió Barberá».