La demolición se salda sin ningún incidente y el Ayuntamiento afirma que ya no se parará

El derribo de dos edificios inicia la apertura de Blasco Ibáñez hasta el mar

2003-05-22Publicat per: Las Provincias
Unos minutos antes de las once de la mañana, una excavadora inició ayer el derribo de dos fincas en la calle Juan Mercader, 17 y 19, en el barrio del Cabanyal. Se trata del primer inmueble que se tira para la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar, quizás el proyecto urbanístico más polémico de la última década en Valencia.
El asunto podía haber pasado en cualquier barrio y no en uno que ha salido a la calle con pancartas y cacerolas en contra de esta iniciativa, que prevé la regeneración de esta parte del Marítimo con nuevas calles, viviendas y equipamientos. Apenas un grupo de jubilados asistió a la demolición, cuyos escombros serán recogidos esta misma semana.

Como detalle curioso, el arranque de las obras previas a la avenida estuvo parado durante unos minutos, a la espera de la retirada de cuatro coches aparcados junto al edificio que debía derribarse. 'Son coches para la chatarra y el dueño del taller, que los debe quitar, está almorzando'.

Antes de cumplirse ese trámite, también llamó la atención a los presentes la llegada de una brigada de limpieza, que se dedicó a barrer la calzada que unos minutos después debía llenarse se ladrillos, vigas de madera y rejas de ventanas. Hasta una bolsa de plástico recogieron junto a la rueda de la excavadora.

Las anécdotas reflejan el ambiente tranquilo, anodino casi, de un derribo que se auguraba polémico y casi con opositores al plan debajo de las ruedas de la excavadora. El concejal de Urbanismo, Miquel Domínguez, destacó esta normalidad e indicó que esta semana comenzarán los trabajos previos de otra demolición, en los números 13 y 15 de la misma calle. Las fincas están situadas a espaldas de la estación de Renfe en el Cabanyal, donde se abrirá una gran rotonda, preludio de la avenida de 48 metros de anchura.

Fuentes cercanas a la plataforma vecinal Salvem el Cabanyal aseguraron que no interpretan esta obra como el comienzo de la prolongación, sino como la construcción de una rotonda. Así justificaron la ausencia de protestas durante toda la mañana.

La plataforma celebrará este año desde el 13 hasta el 22 de junio la sexta edición de Cabanyal portes Obertes. Durante dos fines de semana, 'convertiremos el Cabanyal, las calles, la playa y las casas en espacios abiertos para las distintas manifestaciones contemporáneas de las artes escénicas'.

Antes de la demolición, la única inquilina aceptó el realojo en una vivienda de alquiler en la calle Escalante. Domínguez comentó que las actuaciones seguirán en las fincas más próximas a la estación, cuyos residentes (los que quieran) se trasladarán a unos edificios actualmente en construcción, en la avenida Albalat dels Tarongers.

En la zona aledaña a la rotonda, el plan prevé un solar edificable. El Ayuntamiento ha previsto 1.500 pisos de protección oficial en toda la intervención, que se prolongará durante el próximo mandato municipal. 'No vamos a parar', aseguró el concejal, quien recordó que el proyecto se aprobó en 2001 y se han ejecutado ya varios equipamientos. El último ha sido el centro Musical, en la plaza del Rosario y con un auditorio para 420 personas, además de varias salas.

Antes, el edil dijo que ya se ha abierto al público una biblioteca municipal en la calle de la Reina, la urbanización de varias calles que rodean el auditorio y el jardín de la Remonta, éste último en el barrio de Malvarrosa.

Apoyo de los vecinos

En la zona, los comentarios de las personas que asistieron al derribo, realizado por la empresa de Burjassot Ricardo Roca S.L., eran todos favorables al proyecto. 'Ya era hora de que empezaran la avenida', aseguró un jubilado, quien añadió que el mismo tenía dos viviendas para expropiar en la calle Vidal de Canelles.

Según el estudio realizado por el despacho de arquitectos Corell y Monfort, autores del plan, la población de la ciudad ha crecido un 13% desde 1970 hasta 1996. Sin embargo, en el Distrito Marítimo se ha producido una pérdida de habitantes que ronda el 8%, alcanzándose hasta un 34% en el barrio del Cabanyal durante el mismo periodo.

La previsión es derribar 1.651 viviendas y locales, de las que un 65% están ocupadas. El proyecto incluye zonas verdes, dos institutos, un polideportivo y 1.500 pisos de VPO.