1999 a 2003 en el Cabanyal

2003-05-13Publicat per: Levante
Las personas que desde El Cabanyal-Canyamelar estamos luchando, desde ya hace más de cinco años, por la defensa del patrimonio de la ciudad, por nuestra identidad, por nuestras casas, nuestra vida y contra la injusticia que supone el proyecto de prolongación de la Avenida de Blasco Ibáñez -con la destrucción de más de 1.600 viviendas, que afectaría a unas 1.200 familias- pensamos que ya es suficiente.

Ya no caben más amenazas con derribos, con delincuentes peligrosos que se dedican al tráfico de droga. No se puede tolerar más deterioro consentido e impulsado desde la propia Administración y desde algunos propietarios que, por tener la vida resuelta económicamente y vivir en otros barrios, están colaborando muy activamente con la política del Partido Popular y de aquellos que quieren especular con nuestras casas. Basta ya de tanta injusticia con las personas que tienen que aguantar toda esta situación que sólo sirve para abrir expectativas de negocio a unos pocos.

Si preguntamos en El Cabanyal-Canyamelar:

1. ¿Usted ha visto vender droga habitualmente en algún punto del barrio?
2. ¿Usted sabe en qué casas se vende droga. Calle, número....?
3. ¿Usted ha visto a niños en edad escolar y en ese horario en la calle, de forma habitual?
4. ¿Usted ha visto en alguna ocasión a algún niño ofrecer droga: «pase, pase buena coca», por ejemplo?
5. ¿Usted cree que se puede comprar droga a cualquier hora del día y de la noche?
6. ¿Usted cree que la policía hace lo que le mandan y actúa según ordenes y dentro de sus posibilidades?
7. ¿Usted cree que el gobierno de la ciudad, en manos del PP, está interesado en mantener esta situación?
8. ¿Usted cree que el Partido Popular no toma medidas porque de esa manera mantiene la tensión y a la opinión de que ¡algo hay que hacer!?

A todas estas preguntas las respuestas, estamos convencidos, serán sí. Y decimos serán porque para comprobarlo anunciamos que vamos a realizar una encuesta con estas preguntas y otras que completen una visión del barrio sobre los principales problemas que nos afectan.

Y como siempre es bueno hacer un ejercicio de memoria, recordemos lo que dijo la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, el 30 de enero de 2002 (ver todos los periódicos) después del Auto de Suspensión Cautelar del PERI de El Cabanyal dictado por el Tribunal Superior de Justicia: «...lamentablemente va a provocar un progresivo deterioro en la zona afectada por la suspensión por la inactividad gestora, mientras que el resto del barrio disfrutará del beneficio de la regeneración que supondrá la actuación municipal».

Y era verdad. Los malos augurios de la alcaldesa se están cumpliendo. Y se debería debatir más este problema porque creemos que no toda la información llega a la ciudadanía. Resulta que no se trata de un importante deterioro urbanístico, antes al contrario, hay muchas casas rehabilitadas y en construcción nueva, en la zona del barrio que queda fuera de la afectada por la prolongación. Incluso en la afectada hay muchos propietarios que ya han optado por arreglar sus viviendas y ponerlas en marcha y ¡se han abierto empresas nuevas! ¿Qué sucede entonces? Pues que frente a esta actitud positiva de los habitantes del barrio la administración de la ciudad hace lo contrario si exceptuamos una biblioteca y un museo del arroz que no se sabe muy bien qué pinta aquí y esa inversión buena falta hacía para otras cosas.

¿Dónde está la actuación en positivo que tanto repitió Rita Barberá en la campaña electoral de 1999? Se quedó en el siglo pasado... Y visto desde la perspectiva del 2003 podríamos calificarlo como en negativo.

Una vez más denunciamos que es una degradación consentida y animada ( por inactividad y otras causas) por la autoridad administrativa. Tantas coincidencias y casualidades son imposibles si no hay un plan director o, por lo menos, actúa la mano invisible de Adam Smith: dejen hacer, dejen pasar. Ya es suficiente.

¿Que consecuencias podemos sacar de todo esto? ¿Qué pasará en los próximos cuatro años?

Se prepara lo siguiente: derribos de las casas de RENFE al final de la avenida de Blasco Ibáñez, derribos de cuatro edificios ya comprados por AUMSA en línea con dicha finca. Y esto lo van a utilizar como amenaza, presión y extorsión al resto de los habitantes. En resumidas cuentas, horrible propagada al estilo mas puro y duro de Goebbels, ministro de Hitler.

¿Y mientras tanto qué? Este proyecto está pendiente de la sentencia del contencioso interpuesto por la Plataforma Salvem el Cabanyal-Canyamelar y otros. Hay buenas esperanzas al respecto, ya hemos conseguido la paralización cautelar por lo que es muy probable que el Plan se derrumbe. En el peor de los casos y al paso que vamos, la situación actual se puede prolongar durante años, alguna década. Y es que no tienen interés en solucionar el problema, su interés está en la degradación social y urbana, para después hacer el negocio. Negocio que se basa en la ruina de todos, no solo de los afectados por la prolongación.

Por nuestra parte vamos a comenzar a trabajar en dos caminos que nos parecen de futuro y necesarios, uno es el de mejorar y preparar la participación ciudadana, real y activa. No sin nosotros. El otro es preventivo, como si de un seguro de vida se tratara, pedir (acordémonos y aprendamos de la experiencia de Irak) que nos envíen los inspectores necesarios: Inspectores de Hacienda para el blanqueo de dinero y fortunas del tráfico de drogas, Inspectores de Patrimonio Arquitectónico para que obliguen a quien proceda a cumplir la ley, Inspectores de Acción Social para que vigilen el absentismo escolar, las condiciones de chabolismo y casas sin condiciones, Inspectores de lo que quieran y haga falta... Luego que no vengan con las bombas, o mejor que dejen de bombardearnos. No a la guerra.

Por cierto para los próximos cuatro años anuncian: «per les persones» - «per tu», si es igual que lo del «positivo» lo tenemos claro.