La apertura de la avenida se iniciará con las demoliciones junto a la estación del Cabanyal

Barberá adjudica cuatro derribos para prolongar Blasco Ibáñez

2002-11-26Publicat per: Las Provincias
Los cuatro primeros edificios que se derribarán para la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar ya tienen dirección. Están junto a la estación de Renfe del Cabanyal y la demolición se iniciará en unos días. El Consistorio proseguirá el plan mientras el Supremo estudia el recurso que paralizó el proyecto en la zona de interés cultural.
El Ayuntamiento, a través de la empresa municipal AUMSA, ha contratado ya el derribo de los cuatro primeros edificios que se demolerán para prolongar la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar, a través del Cabanyal.

Fuentes cercanas a esta operación aseguraron ayer que los inmuebles están situados en los números 13 y 17 de la calle Vidal de Canelles, así como los que corresponden a los patios 17 y 19 de la calle Juan Mercader.

Las fincas están muy próximas a la estación de Renfe en el Cabanyal, donde el delegado de Urbanismo, Miquel Domínguez, reiteró recientemente que empezará la apertura.

Cuestión aparte es la suspensión del plan que falló el Tribunal Superior de Justicia. Éste atañe sólo a la parte del barrio declarada como Bien de Interés Cultural en 1993.

Mientras el Tribunal Supremo estudia el recurso del Consistorio, lo que puede prolongarse durante cinco años más, la oficina de gestión del plan sigue con las negociaciones para la compra de inmuebles y parcelas en el barrio. Hasta la fecha, se han adquirido por esta vía un total de 14 fincas.

La oficina está situada en la calle de la Reina, donde los vecinos del Marítimo pueden acudir a recoger información sobre el plan, así como para negociar la venta de sus propiedades privadas.

El proyecto integral tiene un presupuesto de 162 millones de euros y contempla la construcción de viviendas, colegios y aparcamientos, entre otros servicios.

La previsión del equipo de gobierno era iniciar los derribos el próximo año, aunque las mismas fuentes precisaron que "sólo falta la licencia municipal para que las empresas contratadas empiecen la demolición de los cuatro pisos".

Demolición de pisos

La prolongación supondrá la desaparición de 1.650 viviendas, por lo que una parte del barrio se agrupó en la plataforma Salvem el Cabanyal, contraria a este cambio de la trama urbana. El equipo de gobierno replica a esto que la avenida pasará por la zona más degradada del distrito, con numerosos pisos y plantas bajas vacíos.

Otro dato que resaltan es que la población mayor de 60 años supone en el Cabanyal el 30% del total, frente al 21% en el conjunto de la ciudad. También en el ámbito demográfico, el censo en Valencia ha crecido un 13% desde 1970, mientras que en el Marítimo ha descendido un 8%. En el caso del barrio del Cabanyal, la bajada ha sido del 34% en el mismo periodo.

El nuevo plan establece un catálogo de 600 edificios de interés arquitectónico, que se protegen. El plan marca también las pautas para su rehabilitación.

Otro de los argumentos a favor de la prolongación es que se ha elaborado "una ordenanza gráfica compuesta por más de 600 alzados de frentes de manzana, donde se distingue el estado actual de la edificación y lo que pretende el plan", en referencia a obras de mejora.