Manifiesto - Nota de Prensa

Comunicado de prensa de la Asociación de Vecinos Cabanyal-Canyamelar

2010-04-16Publicat per: AVV Cabanyal-Canyamelar
La Sra. Alcaldesa debería empezar a vivir en el siglo XXI y dejar de seguir retorciendo lo que pudieran decir los socialistas hace 20 años, en el pasado siglo XX, o lo que es peor, lo que Vicente Blasco Ibáñez pudiera llevar en su programa electoral, a finales del siglo XIX. Tampoco parece que vengan al caso las comparaciones entre la Gran Vía madrileña que cumple sus 100 años de vida, con la Avda. Blasco Ibáñez que ha tardado más de 100 años en llegar hasta las puertas del Cabanyal, dando por finalizado el trazado previsto en el proyecto original de 1899. Si de algo tiene que servirnos de ejemplo la Gran Vía madrileña es para comprobar que la apertura de estas grandes avenidas no solucionan los problemas sociales de los barrios históricos que dejan a sus espaldas, sino más bien lo contario. El trafico de drogas en los aledaños de la Gran Vía, especialmente en la zona Luna-Desengaño, los problemas derivados de la prostitución en la zona Montera-Desengaño, la desaparición de comercios históricos de calidad y sustituidos por comercio basura y tiendas de baratillo, personas sin techo que acampan en portales, presencia de carteristas y descuideros, son algunas de las denuncias que las Asociaciones de Vecinos del barrio madrileño de Universidad, realizan sobre la degradación que sufre la Gran Vía. De momento, este viejo Cabanyal aun se libra de algunos de estos males.
Respecto a las declaraciones de Barberá, sobre las consecuencias de la Orden Ministerial, resulta incomprensible que la Sra. Alcaldesa haya tardado tanto tiempo en llegar a la conclusión de que la citada orden le obliga a “la suspensión inmediata de la ejecución” del PEPRI. Se ha pasado casi tres meses negando su alcance y hasta llegó a aprobar en un pleno municipal que sus efectos se limitaban a la zona BIC. Tampoco se había querido enterar la alcaldesa sobre la prohibición de realizar actuaciones administrativas, como sería el caso del proceso expropiatorio que ha continuado impulsando en estos últimos meses. Todas estas consecuencias, finalmente han sido admitidas por la Sra. Alcaldesa y ahora que se encuentra sin escapatoria, después de haber manifestado que estaba dispuesta a entrar a la cárcel con tal de llevar adelante su proyecto, ahora realiza una interpretación extrema de la citada orden y entiende que si no puede llevar adelante la única determinación del PEPRI que ella persigue, la prolongación de la avenida, debe paralizar toda la actividad de la construcción en este barrio, y todo su interés en el Cabanyal se limitará a comprar casas, con la única intención de intentar derribarlas en un futuro. Ni siquiera ha pasado por su cabeza comprar casas con la intención de rehabilitarlas. Parece que la Sra. Barberá, en su lectura, todavía no ha llegado a la frase que le obliga a realizar una ”adaptación del plan que garantice la protección de los valores histórico-artísticos que motivaron la calificación de éste como conjunto histórico ...”
Ante esta nueva situación, que no es más que una nueva versión de aquel “SIN PROLONGACIÓN NO HABRÁ REAHBILITACIÓN” del Sr. Domínguez, desde la Asociación de Vecinos Cabanyal-Canyamelar queremos manifestar lo siguiente:
- Una cosa es la "SUSPENSIÓN INMEDIATA DE LA EJECUCIÓN DEL PEPRI" y otra decir que no se pueden dar licencias. Si se suspende el plan es para evitar el expolio que produce algunas de sus determinaciones, los derribos debidos a LA PROLONGACIÓN, pero eso no significa que por el hecho de tener que modificarlo, se cree un vacio de legalidad urbanística. Paralizadas las actuaciones del PEPRI, entendemos que la legalidad urbanística actual pasa a quedar amparada por las determinaciones que el PGOU de 1988 le asigno provisionalmente para este ámbito y por tanto en base a las ordenanzas que vinieron funcionando hasta la aprobación del PEPRI y los criterios de la Comisión de Patrimonio, se pueden seguir concediendo licencias de obras, en tanto se procede a la revisión del plan, según lo establecido en el mandato de la O.M.

- El 26 de febrero de 2010, cuando el Ayuntamiento y G.V. firmaron la renovación del Acuerdo con el Ministerio de Vivienda, estaba en vigor la Orden Ministerial y por tanto suspendido el PEPRI. ¿Por qué firmó el Ayuntamiento un acuerdo para rehabilitar viviendas si ahora pretende no conceder las licencias de obras? ¿en base a que legalidad se han amparado las licencias que ha venido concediendo el Ayuntamiento desde que el 18 de febrero de 2010 fue admitido a trámite el recurso de inconstitucionalidad del Decreto ley de la G.V., hasta que fue publicada la ley en el DOGV el pasado martes día 6 de abril, que supuestamente volvía a dejarlo sin efecto? ¿Piensa el Ayuntamiento dar por finalizado el Acuerdo de la Comisión Bilateral?

- De llevarse adelante el despropósito anunciado por la Alcaldesa de invertir los 60 millones del Plan Confianza en comprar casas del Cabanyal, con la sola intención de poder derribarlas algún día, no conseguirá el objetivo principal de dicho plan que es la creación de puestos de trabajo.

Ante tanto despropósito, instamos a la Sra. Barbera para que abra un proceso de diálogo con todos los sectores implicados en este largo conflicto: vecinos y comerciantes de este barrio, fuerzas políticas de esta ciudad y resto de administraciones implicadas; para que en tanto se resuelva definitivamente el caso en el Tribunal Constitucional, se adopten de forma consensuada las decisiones oportunas para que la rehabilitación, regeneración y revitalización del Cabanyal, dentro de los márgenes que dicta la legalidad vigente y que no es otra que la que se desprende de la Orden Ministerial, como ahora admite la propia alcaldesa, empiece a ser una realidad lo antes posible, tal como nos merecemos los vecinos de este barrio, los que están a favor de la prolongación y los que nos venimos oponiendo a la misma.