La alcaldesa asegura que los que protestan son los que no quieren que el barrio mejore y afirma que la prolongación de Blasco Ibáñez sigue adelante

Un centenar de vecinos intenta boicotear la inauguración de la biblioteca del Cabanyal

2002-07-20Publicat per: Las Provincias
Un centenar de vecinos afines a la Plataforma Salvem el Cabanyal intentó ayer boicotear el acto de inauguración de la biblioteca de la Casa de la Reina con pancartas, abucheos e insultos contra la alcaldesa. Barberá afirmó que los que protestan "no quieren que el barrio mejore'' e indicó que la prolongación de Blasco Ibáñez sigue adelante.
"Traidora, traficante, el PP es inútil. 12 años de gobierno y la degradación en el barrio. El timo de Rita, rehabilita una i vol destruir 1.651''. Con estas frases insultantes fue recibida ayer por un centenar de vecinos la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, en el Cabanyal cuando acudió para inaugurar la biblioteca pública Casa de la Reina.

Era la una de la tarde y varios vehículos oficiales aparcaban en la calle de la Reina delante de un centenar de vecinos afines a la Plataforma Salvem el Cabanyal, que provistos con pancartas, silbatos, tambores y un megáfono gritaban contra Rita Barberá. La alcaldesa se mostró serena, se aproximó a ellos y entró en la biblioteca para iniciar el acto de inauguración. Sin embargo, los vecinos elevaron más el tono de sus protestas y siguieron insultado al equipo de gobierno. "Es una provocadora porque se ha acercado a nosotros con arrogancia cuando sólo estábamos protestando por la situación de degradación que tiene el barrio'', señaló ayer un vecino de Salvem El Cabanyal.

Mientras comenzaba el acto en el interior de la biblioteca, los manifestantes seguían protestando fuera. Rita Barberá recordó al público asistente que con ésta ya son 22 las bibliotecas que se extienden por todos los barrios de la ciudad. "Abrimos las puertas de un nuevo foco de cultura en un edificio singular y que responde al objetivo del Ayuntamiento de recuperar una parte de nuestro patrimonio''.

La alcaldesa señaló que el inmueble estaba muy deteriorado y muy vinculado a la historia del Cabanyal y que responde a una reivindicación de los vecinos. "Quiero felicitar a todos los que demandaron la recuperación del inmueble y que de un modo u otro han participado en este proceso''.

Tras el discurso de inauguración, la alcaldesa recorrió el ala principal y la parte superior del edificio, que será una pequeña sala de exposición. La primera se realizó ayer con una muestra de Ernesto Furió, grabador, pintor y acuarelista, que nació hace un siglo en el Canyamelar. Rita Barberá estuvo acompañada por las hijas del artista y elogió la obra del artista, nacido y forjado en los Poblados Marítimos. Sus obras "atraerán a todos los vecinos deseosos de conocer más sobre su paisano, ilustre vecino''.

Tras la visita, la alcaldesa realizó una rueda de prensa para informar sobre los temas tratados en la Comisión de Gobierno y aprovechó el momento para mostrar su sorpresa ante las numerosas protestas que había recibido a su llegada. "No entiendo a los que se quejan cuando venimos a inaugurar un inmueble para el beneficio de ellos. Sólo demuestran que no quieren que mejoremos el barrio. Y los partidos políticos que los apoyan tampoco quieren que la calidad de vida''.

La alcaldesa siguió señalando que en estos momentos ya hay acuerdos con los propietarios de 100 viviendas que están afectadas por la prolongación de la avenida Blasco Ibañez y recordó que el proyecto sigue adelante. "Porque sólo está paralizado un 2% del plan''.

El portavoz socialista, Rafael Rubio, estuvo presente en la inauguración, acompañado del responsable de Cultura en el PSPV, Juan Soto. Rubio aprovechó la visita para saludar a los vecinos de Salvem El Cabanyal y calificó la actitud de la alcaldesa de "un ejemplo de soberbia. Lo que no pude ser es que ella crea que quien no piensa como ella está en un error''.

Cuando acabó la rueda de prensa, el centenar de vecinos seguía en la puerta de la biblioteca esperando a que la alcaldesa saliera de la Casa de la Reina y tras poner un pie en la calle, de nuevo comenzaron los insultos y los pitidos. Barberá se introdujo rápidamente en el vehículo oficial para evitar un enfrentamiento con los vecinos, pero algunos llegaron a abalanzarse hacia el coche para impedir su salida. Los agentes de la Policía Local y Nacional lograron retirar a los manifestantes.