La oficina de gestión municipal prepara el inicio de las obras en el entorno de la estación

El ayuntamiento negocia con dificultades y sin prisas la compra de casas en el Cabanyal

2002-05-17Publicat per: Levante
La suspensión cautelar decretada por los jueces para la parte del plan del barrio del Cabanyal-Canyamelar donde la futura avenida se cruza con el ámbito protegido no ha impedido, tal como advirtió la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, que el ayuntamiento continúe adelante, si bien a un ritmo muy lento, con su proyecto urbanístico. La oficina de gestión que se creó en abril de 2002 está negociando con vecinos afectados por las unidades de actuación más próximas a la estación de RENFE.

El procedimiento es lento y complicado. El personal de la oficina –un coordinador, dos arquitectos, un abogado y un auxiliar a los que se incorporará un trabajador social- están contactando con los propietarios afectados en la zona de Felipe de Gauna-Francisco Eximenis, donde está previsto abrir dos plazas y obtener una parcela para el patrimonio municipal así como en el final de la actual avenida de Blasco Ibáñez y su entronque con la prolongación prevista. Esta zona del entorno de la estación del Cabanyal es en la que el Ayuntamiento está centrando su trabajo.

La administración municipal negocia también el traslado de los inquilinos de un edificio propiedad de RENFE, con 24 viviendas de las 17 están ocupadas, a otro inmueble en la calle de la Estrella. Del mismo modo, se está en conversaciones con un grupo de edificaciones que acoge distintas actividades industriales. El 55% de este último grupo de afectados ha pasado por la oficina y 51 vecinos ha manifestado su deseo de ser realojados.

El personal de la oficina se está encontrando, sin embargo, problemas a la hora de hablar de los precios. Al parecer, las expectativas creadas en el barrio antes de la aprobación del plan especial hizo que algunos propietarios recibieran buenas ofertas de opción de compra, que ahora hacen valer ante la administración.

Por el momento, toda la actividad en torno al plan del Cabanyal se centra en este tipo de negociación personal y en este ámbito de los alrededores de la estación. Al mismo tiempo, la delegación de urbanismo a cuyo frente está Miquel Domínguez, quiere ir rehabilitando edificios en el interior del barrio, aquellos que se han ido adquiriendo y están destinados a equipamiento público y los que servirán para realojos. Se busca también un inmueble para trasladar la propia oficina, primero de información y ahora de gestión, de la calle de la Reina.

A pesar de que la oficina ha seguido trabajando y que el gobierno municipal anunció su intención de proseguir con sus planes pese al auto judicial todo apunta a que las máquinas no entrarán en el Cabanyal antes de las próximas elecciones municipales. El presupuesto del ayuntamiento no cuenta nada más que con 601.000 euros (100 millones de pesetas) para este proyecto. Además, está pendiente la resolución del contencioso y presente la resistencia vecinal.