Barberá rechaza una propuesta socialista para impulsar la rehabilitación del barrio de El Cabanyal

2002-03-28Publicat per: El País
La alcaldesa de Valencia, la popular Rita Barberá, y los concejales de su partido, rechazaron ayer en pleno municipal una propuesta socialista para impulsar la rehabilitación del barrio de El Cabanyal-Canyamelar.

El concejal de Urbanismo, el popular Miguel Domínguez, justificó la negativa a la propuesta por considerarla demagógica y fuera de tiempo, sin entrar a discutir el contenido de la iniciativa socialista.

La portavoz socialista en el Ayuntamiento de Valencia, Ana Noguera, defendió una propuesta, a la que se adhirieron los otros grupos de la oposición, en la que reclamó que se pongan en marcha las actuaciones previstas en el plan de remodelación de El Cabanyal (47 de 61 zonas) que no están afectadas por el fallo del Tribunal Superior de Justicia -que paraliza cautelarmente las expropiaciones necesarias para prolongar la avenida de Blasco Ibáñez hasta el mar-. Noguera criticó que no se haya expropiado ni un metro cuadrado en once años de gobierno popular para los equipamientos educativos, sanitarios y sociales que necesita el barrio.

La edil socialista acusó a la alcaldesa y su equipo de no tener voluntad de acabar con los problemas de inseguridad ciudadana, de falta de limpieza y rehabilitación y de cubrir las carencias de equipamientos que han deteriorado gravemente la vida de El Cabanyal-Canyamelar.

Domínguez, lejos de rebatir el contenido de la propuesta socialista -que incluía iniciativas y financiación concretas- , retrocedió hasta el año 1987 para volver a repetir sus argumentos sobre el proyecto de prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez hasta el mar.

En el pleno también intervino un representante de la plataforma cívica Salvem El Cabanyal-Canyamelar para solicitar de la alcaldesa que retome el diálogo con los vecinos.

Por otra parte, el concejal socialista Rafael Rubio acusó ayer de 'sinvergonzonería' a los populares por iniciar la modificación parcial del planeamiento urbano para facilitar al propietario del balneario Las Arenas que construya un hotel con cuatro alturas, en vez de dos, y en forma de herradura para que las habitaciones tengan vistas al mar. Rubio explicó que la cadena hotelera no había cumplido las condiciones fijadas en la compra del balneario, que era de titularidad municipal. Domínguez también tachó este argumentario de demagógico.