Tarancón dispara (algo)

2002-03-09Publicat per: Levante
Tarancón ha dicho que no tiene intención por cambiar el BIC (Bien de Interés Cultural) del Cabanyal. Tarancón (conseller de Cultura) está en su papel, que es el de proteger el patrimonio como valor cultural. Rita Barberá (alcaldesa de Valencia) se acoge al suyo, que es el de abrir una avenida donde hay casas, cumpliendo el programa electoral, y generando genocidio inmobiliario. Lo que ocurre es que al negocio inmobiliario ha que corregirlo como Europa corrige el mercado: para evitar desigualdades. En este caso, desigualdades urbanas. Pero los promotores se conducen por la selva urbana bajo el dicterio de la mano invisible, que es el que auspicia el poder municipal –natural, son empresarios-, con lo cual se priman los beneficios rápidos y se acentúa la degradación de los barrios esculpidos por el declive. La ciudad crece hacia las afueras, comiéndose tomates y lechugas, y arremolinándose en torno a las constantes del urbanismo decimonónico europeo o del desarrollismo acelerado de los últimos años de aquí. Espacio no falta, Valencia es llana y el mar se ubica en el Este. (Mientras tanto, el centro histórico acumula décadas de desidia y deterioro). Y hacia el mar discurre la avenida del Cabanyal. Tarancón insinuó que la protección sobre el barrio –sobre una parte- sobrevivirá a los planes y los gustos municipales, y el anuncio del conseller, se mire como se mire, supone el primer misil político contra Barberá, al menos desde dentro de su partido. La disensión entre ayuntamiento y Cultura, en el seno del mismo PP, rebota sobre los escenarios legalistas, la oposición de los colectivos y la misma concepción del proyecto municipal. Del Cabanyal para el que se lo trabaja (vecinos y constructores) se ha pasado ahora a un Cabanyal en el que sobrevuela Tarancón como vigilante de la playa y cercanías. Ya digo que Tarancón está en su papel. Si el conseller de Cultura no protege el patrimonio, no sé para que sirve el patrimonio, la cultural y el conseller.