Asegura en las Cortes que mantendrá su actual declaración de Bien de Interés Cultural

Tarancón cierra a Barberá la posibilidad de variar la protección de El Cabanyal

2002-03-08Publicat per: El Mundo
El conseller de Educación y Cultura, Manuel Tarancón, confirmó ayer en las Cortes que su departamento no tiene intención de cambiar la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) del barrio del Cabanyal-Canyamelar y señaló que en esta polémica la Conselleria sólo se ha limitado a “autorizar la legalidad”. Su decisión cierra al Ayuntamiento de Valencia una de las posibles vías para solucionar el conflicto que mantiene el proyecto en los tribunales.

Tarancón compareció en la comisión de educación y Cultura para, a propuesta de Esquerra Unida, informar porqué en enero de 2001 la Conselleria emitió un informe favorable al proyecto del Ayuntamiento de Valencia para prolongar la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. Meses antes se había pronunciado en contra de este plan. La respuesta del conseller fue que “se ajusta a la legalidad” aunque el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Comunidad Valenciana tiene “dudas” y por eso es necesaria la “cautela”.

El TSJ decidió suspender hace unos meses el derribo de inmuebles en la zona del Cabanyal declarada como BIC por la Ley de Patrimonio.

El conseller explicó que la política urbanística de los municipios es competencia de los ayuntamientos y la administración autonómica tan sólo “autorizada” su legalidad. “No estamos a favor ni en contra”, precisó, “aunque personalmente yo lo voté en el consistorio”. Con todo indicó que “estamos ante un proyecto” que provoca votos particulares en los tribunales y divide a los arquitectos. Tarancón aseguró que es el Ayuntamiento quien tiene que demostrar que “mejora el conjunto” y por ese motivo, en enero de 2001 cuando aportó datos complementarios al informe, se modificó su conclusión de desfavorable a favorable. La ley de Patrimonio valenciana permite este tipo de actuaciones si “mejoran el conjunto” y a esto se acogió Cultura para cambiar el informe.

Aludió también el conseller a la construcción del Centro Pompidou en París, que ocasionó la destrucción de una antigua manzana y que hoy es “aplaudido”, para poner de manifiesto el debate que este tipo de proyectos ocasionan. Se trata, dijo, de un terreno muy “subjetivo” que lleva a un arquitecto de primera línea mundial a decir que no hay que tocar casas de El Cabanyal pero sí las del puerto de Barcelona porque “mejora el conjunto”. Además recordó que antes de la aprobación del plan, el PP sacó su mejor resultado electoral en este barrio.

Por su parte, el diputado de EU, Ramón Cardona, aseguró que “hubo presiones” para cambiar el sentido del informe de la conselleria y manifestó que tanto la ley de Patrimonio española como la valenciana son “muy claras” y favorecen que se mantenga la estructura arquitectónica y urbana.

José Camarasa, diputado del grupo socialista, fue quien instó al conseller a responder, y lo consiguió, si tenía intención de cambiar la declaración de BIC de El Cabanyal. Después de pedirle a Tarancón un “esfuerzo adicional”, lamentó la connivencia entre la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y lo que él llamo la “Brunete del cemento”. Para ofrecer su propia versión sobre las diferentes “ópticas” que la conselleria ha tenido respeto a este asunto, Camarasa utilizó un símil taurino al asegurar que “se puede decir al técnico que asee el morlaco para que después llegue Rita y le ponga las banderillas”.

El Plan seguirá adelante

En el Ayuntamiento de Valencia nadie esperaba que la Conselleria de Cultura propusiera cambiar el ámbito declarado Bien de Interés Cultural en El Cabanyal. Llevan años presentando propuestas en esta línea, desde que Francisco Camps ocupaba el sitio que actualmente ocupa el conseller Manuel Tarancón. Sin embargo, desde el equipo de Gobierno de Rita Barberá reiteraron ayer que cambiar el ámbito BIC no es necesario para que el Plan Especial de Protección y Reforma de El Cabanyal salga adelante si los tribunales no rechazan finalmente el proyecto. De momento, el Ayuntamiento puede empezar a trabajar en el 98% de la superficie que abarca el plan para revitalizar el barrio.