Ninguna de las asociaciones demandantes ha recurrido para exigir la paralización total del proyecto

Los detractores del Plan de El Cabanyal “aceptan” el 98% de las obras previstas

2002-02-13Publicat per: El Mundo
Los detractores del Plan de El Cabanyal acatan el auto de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia que suspende, de forma cautelar, la actuación municipal que afecta únicamente al tramo de la prolongación de Blasco Ibáñez incluida en la zona declara Bien de Interés Cultural (BIC). Esto es lo que se desprende del hecho de que, hasta ayer, ninguna de las asociaciones demandantes haya presentado un recurso para reclamar la suspensión total del plan, conformándose con la paralización del 2,2% del proyecto.

Fuentes próximas al conflicto judicial que enfrenta a varias asociaciones de propietarios de El Cabanyal y a la Federación de Asociaciones de Vecinos con el Ayuntamiento de Valencia confirmaron que sólo la Corporación municipal ha presentado un recurso, tal y como informó EL MUNDO, en el que rechaza la suspensión de cautelar de la pequeña porción del plan a la que hace referencia el auto judicial.

Sin embargo, los demandantes no han alegado en contra de una decisión de paralización de obras que, frente a sus planteamientos originales se queda corta por cuanto sólo afecta a un par de manzanas del barrio. Incluso la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez sería posible en dos tercios del proyecto que conectará la estación de El Cabanyal con el Paseo Marítimo.

La Sala de lo Contencioso-Administrativo se encuentra en la actualidad estudiando el recurso de apelación que presentó la semana pasada el Ayuntamiento de Valencia, en el que los servicios jurídicos municipales intentan argumentar que la suspensión cautelar de parte del plan no está justificada. El Consistorio alega, entre otras cosas, que las asociaciones demandantes no velan por el interés general sino por el de sus asociados, mientras que las administraciones públicas que respaldan el proyecto, tanto Ayuntamiento como las consellerias de Obras Públicas y Cultura, sí que representan este interés colectivo porque sus decisiones son fruto de un programa político realizado tras recibir el respaldo mayoritario de los ciudadanos. Además, consideran que la planificación urbanística es competencia de los ayuntamientos y que el Plan incluye suficientes actuaciones que garantizan la protección y conservación histórica del barrio.

Resoluciones pendientes

Las fuentes consultadas por EL MUNDO aseguran que no hay una fecha estipulada para que la sala se pronuncie sobre el recurso presentado por los servicios jurídicos del Ayuntamiento. Sin embargo, según ha podido saber este periódico, la mayoría de los escritos de este tipo son rechazados. Si los acontecimientos se sucedieran así, el siguiente paso del Ayuntamiento sería presentar un recurso de súplica ante el Tribunal Supremo.

Pese a todo, tampoco ante esta vía tiene muchas esperanzas el Gobierno municipal puesto que la tramitación es tan larga que la resolución podría solaparse con la sentencia del tribunal Superior de Justicia a propósito de la demanda de las mismas asociaciones que han conseguido la suspensión cautelar de una parte del proyecto. Si finalmente coinciden las dos resoluciones, la confirmación de la suspensión por el Supremo carecería de sentido si el TSJ archiva finalmente la demanda.

Opinión-Editorial. No hay coherencia en las críticas al Plan de El Cabanyal

Los máximos detractores de el Plan de El Cabanyal parecen haberse conformado con el auto que decretó la suspensión cautelar de apenas el 2,2% del proyecto municipal. Sin embargo, lo que propone el escrito de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia no se aproxima, siquiera, a sus pretensiones. Tanto la Federación de Asociaciones de Vecinos como la Plataforma Salvem el Cabanyal siempre han mostrado su frontal oposición con todo el plan del que, aseguran, no sólo valoran negativamente la prolongación de Blasco Ibáñez. Tampoco querían la construcción del bulevar de San Pedro ni la reurbanización de varias calles del barrio en las que está prevista la demolición de varias viviendas. Sin embargo, ninguna de estas entidades ha presentado un recurso para intentar convencer a la sala de que decrete la suspensión del plan en todo su ámbito, no sólo en la parte de la futura prolongación incluida en la zona declarada Bien de Interés Cultural. Y hasta la tarde de ayer no había sido así. Sólo el Ayuntamiento de Valencia mantenía su postura y pedía la retirada de la suspensión cautelar parcial.