La alcaldesa cuestiona la representatividad de los vecinos para oponerse al plan

El Ayuntamiento presenta recurso al TSJ contra la paralización de la prolongación de Blasco Ibáñez

2002-02-07Publicat per: Las Provincias
El Ayuntamiento presentó ayer ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) el recurso de súplica contra el auto de suspensión del plan del Cabanyal. El escrito cuestiona la representatividad de la Federación de vecinos y del resto de entidades apelantes por defender intereses particulares frente al interés general.
El Ayuntamiento presentó ayer el recurso de súplica contra el auto de suspensión cautelar del plan del Cabanyal dictado por la sala de lo contencioso-administrativo del TSJ y que impide de momento la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar, tal y como pretender el gobierno de Barberá.

El recurso de súplica trata de convencer a los magistrados que mayoritariamente dieron la razón a las cuatro entidades que recurrieron el plan –entre ellas la Federación de Asociaciones de Vecinos, Pavimar, y Salvem el Cabanyal- de que “el plan es legal y no existe motivo para aplicar medida cautelar alguna” en base a argumentos jurídicos, a los de los siete magistrados contrarios a la suspensión y a la jurisprudencia del Supremo.

El escrito, presentado ayer en rueda de prensa por el concejal de Urbanismo, Miquel Domínguez y el letrado del Ayuntamiento Néstor Ramírez, señala que la ejecución del plan del Cabanyal supone “la defensa del interés general, frente a los intereses particulares que defienden las entidades vecinales”. Los magistrados del TSj consideraron que en el plan del Cabanyal existen dos intereses generales distintos y contrapuestos: el implícito en los instrumentos de plan y el de protección del patrimonio, defendido por las entidades recurrentes y que es el que prevalece sobre los de la administración.

En este punto el recurso cuestiona la representatividad de las entidades vecinales dentro del marco democrático en base a sus estatutos. Respecto a la Federación de Vecinos, que aglutina a 80 asociaciones de vecinos de los distintos barrios, el escrito señala que “si bien puede parecer que representa una mayor pluralidad de intereses no puede olvidarse que para entrar se requiere una votación afirmativa y eso que el aspirante ha de ser una asociación de vecinos. Este a modo de reservado el derecho de admisión que se suma al que establece cada asociación convierte en cuestionable su representatividad dentro del marco democrático”.

Objetivo irrenunciable

Frente a las entidades vecinales añade que no puede olvidarse que son el Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat Valenciana, los demandados, “quienes representan a la mayoría de los ciudadanos, incluyendo a los del Cabanyal”.

Otra de las alegaciones defendida ayer por el concejal de Urbanismo, y recogida en el recurso, es el hecho de que la prolongación de Blasco Ibáñez hasta el mar figura como “objetivo irrenunciable” en el Plan General del 88. “La mayoría de los ciudadanos, al votar al partido que hoy forma gobierno en el Ayuntamiento otorgó su respaldo a la prolongación de Blasco Ibáñez, que figuraba en el programa”.

Domínguez, argumentó que la apertura del “paseo” a través del Cabanyal y la conservación del barrio –declarado BIC- no son incompatibles y solicitó que en caso de mantenerse la suspensión se fije una fianza de un millón de euros a los recurrentes como condición para que se lleve a efecto “para evitar que cualquiera pueda paralizar las actuaciones de la administración, en contra de la democracia”.

Por otra parte, la plataforma Salvem el Cabanyal celebró ayer una asamblea en la que se propuso levantar la declaración de personas “no gratas” a los ediles que votaron el plan “para eliminar las tensiones vividas en la calle en los últimos años y normalizar las relaciones”.