El ayuntamiento recurrirá el auto que suspende los derribos en la zona protegida del Cabanyal

Barberá anuncia que prolongará Blasco Ibáñez hasta donde le permitan

2002-02-01Publicat per: Las Provincias
La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, se refirió ayer a la suspensión cautelar parcial del plan del Cabanyal decretada por el Tribunal Superior de Justicia como mero “contratiempo” y aseguró que “vamos a seguir adelante con el proyecto -incluida la prolongación de Blasco Ibáñez- donde podamos actuar”.
La avenida Blasco Ibáñez no podrá por el momento llegar hasta el mar. tal corno pretende el Ayuntamiento, tras hacerse público ayer el auto dictado por la sala de lo contencioso administrativo del TSJ. La resolución suspende cautelarmente el plan del Cabanyal “en cuanto implique derribo de inmuebles en el perímetro delimitado por las calles Escalante, Pescadores, Doctor Lluch y la nueva calle del proyecto situada entre las actuales Amparo Guillem e Islas Columbretes”.

Este área se encuentra dentro del ámbito declarado Bien de Interés Cultural, por lo que el tribunal estima que la trama urbana por la que discurre parte de la prolongación debe protegerse, de acuerdo al BIC, y añade que debe considerarse “preferente” el interés de conservación del patrimonio “por el inmediato riesgo de pérdida que implicaría la ejecución del plan”.

Nada más notificarse el auto las reacciones de todas las partes implicadas en el contencioso no se hicieron esperar. Las primeras palabras de la alcaldesa fueron para afirmar que “acato el auto, pero discrepo del mismo”, antes de anunciar un recurso de súplica.

Barberá evité dar muestras de contrariedad durante la rueda de prensa convocada en el Ayuntamiento y se refirió a la decisión del TSJ corno mero “contratiempo”, ya que es una decisión que va contra el tiempo de ejecución de la parte del plan afectada” y auguré que “lamentablemente” va a provocar un progresivo deterioro en la zona afectada por la suspensión por la inactividad gestora “mientras que el resto del barrio disfrutará del beneficio de la regeneración que supondrá la actuación municipal’.

Además mostró su ‘solidaridad” con estos propietarios y vecinos afectados -un total de 447—, “de los que un 54 por ciento ya había mostrado su intención de llegar a acuerdos con el Ayuntamiento”.

La alcaldesa aseguro que el plan va a continuar adelante, incluida la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta la zona afectada por la suspensión. “No hay impedimento legal sobre el resto del plan y por tanto vamos a impulsar al máximo todas las actuaciones en las zonas donde podamos”, añadió.

Barberá precisó que el auto afecta a una superficie de 15.100 metros cuadrados, frente a los 678.000 que abarca el plan de reforma, ‘lo que supone solo un 2,2% del total del ámbito del plan”.

La valoración del equipo de gobierno contrasta con la interpretación que de la primera lectura del auto realizaron los representantes legales de la plataforma Salvem el Cabanyal y la asociación de vecinos Pavimar. que presentaron recurso.

Nueve votos frente a siete

Los abogados señalaron a las puertas del Palacio de Justicia que este auto, "a pesar de la redacción prudente de los magistrados” afecta a todo el proyecto de la prolongación de Blasco Ibáñez ya que “impide su ejecución tal y como está planteado. Para ejecutarlo el Ayuntamiento tendría que modificarlo”. Según esta versión, ‘ahora no se puede realizar ninguna actuación que implique cualquier alteración de la trama urbana, como serían los derribos de viviendas”. El letrado de la plataforma afirmó que “la legalidad del plan está en estos momentos en entredicho y será así hasta que exista sentencia firme’.

La resolución que impide los derribos en una determinada zona del Cabanyal fue adoptada con los votos a favor de nueve de los magistrados y la oposición de los siete restantes. Frente a la resolución uno de los magistrados formulé un voto particular al que se sumaron otros seis componentes del pleno, al estimar que la sala debería de haber acordado denegar la suspensión solicitada en el recurso.

Los firmantes del voto particular señalan que la finalidad del proyecto es no sólo la ordenación urbanística, sino también “y de modo principal”, la protección del patrimonio cultural, que está plasmada en el plan municipal ya aprobado.

En cuanto a la irreversibilidad de la medida impugnada, es "indiscutible”, pero “no en un grado tan elevado como parece desprenderse de las alegaciones de la parte demandante y que haga absolutamente necesaria la suspensión” .

Los firmantes creen que el ejercicio de la potestad de planeamiento de una manera “innovadora” no supone “que ello contradiga el ordenamiento jurídico’.

El PP denuncia “filtraciones”

Barberá anunció que pondrá en conocimiento del Consejo General del Poder Judicial las “filtraciones irresponsables que se han efectuado a lo largo de esta semana de las deliberaciones mantenidas en el pleno de la sala de Contencioso administrativo el posicionamiento de los votos y del contenido final del auto”.

La alcaldesa aseguró que estos hechos deben de ponerse en conocimiento del órgano encargado de velar de estas cuestiones que ‘es evidente que se han producido aún cuando la ley orgánica del poder judicial establece que las deliberaciones de los tribunales son secretas, así como el resultado de las votaciones”.

A pesar de que la reunión del pleno se produjo el pasado 23 de enero, las deliberaciones se desarrollaron durante varios días. También se retrasé la notificación a las partes que esperaban recibir la resolución desde el pasado martes. En cuanto a la sentencia, no se han establecido plazos.

El PSPV dice que el auto invalida el plan

La portavoz del grupo municipal socialista, Ana Noguera, aseguro que el auto del TSJ del Cabanyal “invalida y anula la prolongación de Blasco Ibáñez al paralizar la penetración en el barrio” y “pone de manifiesto la posible actuación ilegal del gobierno de Rita Barberá en la destrucción del Cabanyal”.

Noguera señaló el plan municipal como un ejemplo de la política “depredadora que no respeta los barrios, ni el patrimonio y que no apuesta por la historia cultural de la ciudad”. A juicio de la portavoz del principal grupo de la oposición, “la política de ordeno y mando llevada a cabo por la alcaldesa de Valencia sin contar con los afectados nos lleva a este tipo de situaciones en la que es necesaria la intervención del poder judicial”, apostilló Noguera.

Para Noguera, Barberá debería cambiar la actitud hacia el Cabanyal, “para que éste deje de ser un barrio marginado que sufre desde hace diez años la indefensión, la inseguridad y la degradación”.

Barberá sostiene el plano del Cabanyal durante la rueda de prensa celebrada ayer en el Ayuntamiento.