El tribunal hace suyos los argumentos que en su día esgrimieron Patrimonio y la Sindicatura

2001-02-01Publicat per: El País
Los recursos presentados por Salvem El Cabanyal y Pavimar ante el TSJ para solicitar la paralización cautelar de las expropiaciones adjuntaban para debate de la sala, entre otros, el informe de la Sindicatura de Greuges y el dictamen que en su día elaboró la inspección técnica de Patrimonio, redactado por José Ignacio Casar. Ha sido precisamente la consideración de bien de Interés Cultural que tiene la zona afectada, y ahora provisionalmente a salvo, la clave para la suspensión, en línea con lo que la Síndic de Greuges Emilia Caballero fijó entonces.

Tan es así que aunque el pleno haya evitado pronunciarse sobre el plan, recoge una advertencia en el mismo sentido. “No es el momento de analizar en profundidad si el plan aprobado responde a las exigencias de protección que tal declaración implica, pero a la vista de la documentación gráfica del plan se constata una notable alteración de la configuración en determinadas calles que podría ser contraria a la conservación de la estructura urbana, que es uno de los elementos a proteger de acuerdo con la declaración de Bien de Interés Cultural”. Ese fue el núcleo de la discusión en el pleno.

Tras la primera sesión sólo quedó claro que un magistrado exponía taxativamente su negativa a la paralización porque a su juicio el tiempo lógico de tramitar las expropiaciones no traería consecuencias irreversibles. Tesis a la que, en segunda convocatoria, se adhirieron, sin más explicaciones, otros seis magistrados.

El voto particular fue esgrimido ayer por el concejal de Urbanismo, Miguel Domínguez, que aseguró que estaba “mucho mejor razonado”. Esta discrepancia en el auto tiene más en cuenta los factores “sociológicos y económicos” para respaldar la posición del Ayuntamiento de Valencia, cuya alcaldesa arremetió en su día virulentamente contra la Síndic de Greuges Emilia Caballero por el dictamen sobre El Cabanyal. La obsesión de los populares por cercenar cualquier dictamen que apoyase la tesis de los vecinos también se tradujo en el traslado del técnico de Patrimonio que informó desfavorablemente sobre las intenciones del equipo de gobierno municipal. A pesar de ello, y por nueve votos a favor, el valor cultural de El Cabanyal ha tenido un peso específico. José Luis Ramos, abogado de Salvem El Cabanyal, afirmó. “Barberá no puede hacer lo que le dé la gana”. Ramos profundizó en las lecturas que la alcaldesa debe extraer del auto ya que, a su entender, desprende una filosofía coincidente con la de reconocidos especialistas en patrimonio.