El proyecto inicial contemplaba las casas modernistas del barrio.

El PP omite el Cabanyal en el servicio turístico desde el móvil

2002-01-12Publicat per: Levante
El València Museu Obert que Rita Barberá presentó en junio de 2001 ante los medios de comunicación ha sufrido algunos recortes en la oferta de turismo a través del móvil que visitantes y vecinos pueden disfrutar a principios de 2002.

En la documentación facilitada por la alcaldesa de Valencia en la rueda de prensa de la comisión de gobierno del 8 de junio pasado, la última y decimotercera ruta proponía una visita a La Valencia Marinera, donde se incluían los edificios de las Atarazanas, la estación marítima, los tinglados y grúas, las casas modernistas del Cabanyal, la fachada marítima, la lonja de pescadores y la Casa de Blasco Ibáñez.

Poco más de seis meses después, la ruta marinera que se propone desde el Servicio Digital Avanzado de Información Turístico-Cultural, que Barberá rebautizó rápidamente como Valencia museo abierto, ha perdido en el camino cualquier alusión al barrio del Cabanyal-Canyamelar.

La Valencia marinera que se oferta en los folletos del servicio digital únicamente ofrece la posibilidad de conocer la historia de las Atarazanas y la estación marítima (ubicadas en el Grao) y la Casa Museo de Blasco Ibáñez (situada en el barrio de la Malvarrosa).

El Cabanyal se convierte así en una bicha innombrable para el Ayuntamiento de Valencia, que es quien ha redactado y facilitado toda la documentación con la que se han confeccionado las breves llamadas telefónicas que aproximan a la historia de “los principales lugares y monumentos de Valencia”.

La futura prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar habrá tenido mucho que ver en la decisión de eliminar cualquier referencia al histórico barrio marinero de la ciudad. Numerosas casas modernistas de esta zona deberán ser derribadas con esta polémica actuación urbanística, que ha recibido el visto bueno de todas las instituciones competentes y que ha suscitado una agria polémica entre los vecinos y el equipo de gobierno del PP en el Ayuntamiento de Valencia.

La antigua Lonja del pescado construida en 1909 con ladrillo visto, con viviendas de pescadores adosadas a las fachadas y que el PGOU de Valencia protege en un nivel 2, tampoco ha sido merecedora del honor de ser incluida en el proyecto emblemático del Barberá, a pesar de que la alcaldesa ha llegado a afirmar que “aunque sea ladrillo a ladrillo, se trasladará a otro lugar” cuando se inicie la polémica actuación.