El arquitecto dice que es una lástima que no se aplique un tratamiento más cuidadoso al barrio

Solà-Morales sugiere que se combine «cirugía y acupuntura» en el Cabanyal

2001-10-19Publicat per: Levante
El arquitecto catalán Manuel de Solà-Morales, quien participó ayer con una conferencia en el curso-taller «Una mirada sobre el Cabanyal» de la Universidad Politécnica, sugirió que las soluciones urbanísticas al barrio deberían combinar, posiblemente, «cirugía y acupuntura». Considerado defensor y representante de la segunda opción, señaló, sin embargo, que admira algunas actuaciones «duras» históricas y destacó la complejidad del problema del Cabanyal. El catedrático y ex director de la Escuela de Arquitectura de Barcelona afirmó que es una «lástima» que una zona de la vitalidad del Cabanyal «no tenga un tratamiento más cuidadoso» y añadió que necesita «ser reinterpretado en su posición respecto a la ciudad». Solà basó su conferencia en un símil entre la ciudad y el cuerpo humano, entre el arquitecto y el médico y recogió la línea de debate urbanístico que distingue entre la actitud del cirujano y la del acupuntor. Citó casos de intervenciones drásticas que han tenido resultados positivos en distintas épocas y diferentes lugares de Europa, como la avenida que une el centro histórico de Nápoles con la plaza de la Estación. En Barcelona, se refirió a dos casos de distinta fortuna: la Via Laietana, como adecuada, y la Rambla del Raval, cuyo proyecto pasó por etapas de cirugía, acupuntura e incluso «sanguijuelas» y finalmente se ha optado por una solución «mixta». Otra «buena cirugía», por su precisión, es, a juicio de Solà-Morales, la avenida de la Ilustración que parte el núcleo arábigo de Palermo. Proyectos suyos en los que ha optado por la acupuntura sola o con cirugía son el viejo puerto napoleónico de Amberes, un barrio de Alcoi o el del antiguo puerto de Triestre. Los detalles En opinión de este arquitecto, las cirugías «no son buenas ni malas en sí ni en todos los casos». Pero siempre requieren que se guarden «la proporción, la relación con el tejido y los usos laterales» porque todo ello puede conseguir un efecto vivificador de un barrio o acabar de degradarlo. En definitiva, una «suma de detalles». En cualquier caso, así como la cirugía «hiere si es necesario» y la acupuntura prefiere «pinchar en un lugar estratégico, a veces fuera del ámbito para solucionar un problema de éste», el experto concluyó que «las cirugías buenas son las capaces de entender también lo minúsculo, el detalle». El arquitecto catalán advirtió que el caso del Cabanyal es un «bocado de gran magnitud y dificultades». Solà-Morales es autor, entre otros proyectos, del edificio de l’Illa Diagonal de Barcelona junto a Rafael Moneo. Antes, el arquitecto sevillano Gonzalo Díaz explicó algunos de sus proyectos, como el Centro de Tecnificación de Tenis y el campus de la Universidad CEU San Pablo en Sevilla y un futurista edificio compacto de 210 pequeñas viviendas para una ciudad del norte de Japón. La tanda de conferencias la abrió el pasado lunes el arquitecto catalán Oriol Bohigas, cuya intervención originó polémica al calificar la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez como una «horterada». El taller de la Politécnica tiene lugar cuando, tras varios años de estudio, está definitivamente el planeamiento del Cabanyal, aunque la plataforma Salvem ha presentado un recurso judicial.