Grau (PP) defiende al ejecutivo y Rubio (PSPV) dice que es del "cortijo" de Barberá

El fichaje de Álvaro Aguirre para gestionar la apertura de Blasco Ibáñez aviva la bronca política

2001-06-05Publicat per: Las Provincias
Álvaro Aguirre acudió ayer al Ayuntamiento por primera vez en calidad de director de la oficina que gestionará la apertura de Blasco Ibáñez. El concejal Alfonso Grau (PP) defendió su fichaje ante las críticas socialistas.
El nombramiento de Álvaro Aguirre como director de la oficina que gestionará el plan del Cabanyal reavivé ayer la bronca política en torno a este ambicioso proyecto urbanístico. El portavoz del equipo de gobierno, Alfonso Grau, defendió su incorporación, mientras que el concejal socialista Rafael Rubio habló de “un capricho de Rita Barberá, lo de poner en este cargo a un amigo suyo”.

Aguirre se reunió con Grau y el concejal de Urbanismo, Miquel Domínguez, en el despacho de éste en la avenida de Aragón. Tras la entrevista, el portavoz del grupo popular dijo a LAS PROVINCIAS que había sido una “presentación de Aguirre a Miquel porque no lo conocía personalmente”.

El ex consejero delegado de Aguas de Valencia llegó solo, algo después del mediodía. Grau comenté que no se había “fijado ningún calendario en el proyecto porque su trabajo comenzó ayer, como se suele decir”.

Rubio criticó que se ha fichado a un ejecutivo para la oficina del Cabanyal, cuando “tenemos 200 abogados, 35 economistas y 40 arquitectos, además de diez ingenieros industriales, la misma titulación que tiene Aguirre”.

Mencioné que no tiene nada “en contra de esta persona profesionalmente, aunque no me parece nada oportuno su nombramiento con la cantidad de funcionarios que tenemos”.

El concejal de Hacienda, Alfonso Grau, replicó estas críticas diciendo que le gustaría “ver a Rubio cómo le dice a Carlos Masiá, el gerente de AUMSA, donde tiene a todas esas personas’. La moción que aprobó la comisión de gobierno el pasado viernes señala que el contrato de Aguirre, todavía no rubricado según el portavoz de los populares, será para la realización de estudios económicos y de desarrollo, aunque hará falta un presupuesto suplementario en AUMSA para hacer frente a la nómina del ejecutivo.

Grau explicó que cobrará “una peseta menos que un director general”. Con esta afirmación, sigue los criterios del Consell respecto a la escala de los sueldos en la Administración autonómica. En este caso, su nómina será ligeramente inferior a ocho millones de pesetas netas al año.

Fuentes municipales explicaron que esta cifra “no se entiende en una persona que recibió una indemnización millonaria en su salida de Aguas de Valencia. Hay cosas que no cuadran”.

Al margen de esto, en la delegación de Urbanismo ya se han recibido varias llamadas de profesionales interesados en formar parte del equipo gestor y técnico del plan del Cabanyal.

El plan sigue sin financiación

La Conselleria de Obras Públicas todavía no ha concretado en un documento el programa de financiación previsto para la expropiación y derribo de las 1.651 viviendas, además de las obras de urbanización y los equipamientos públicos que habrá en el barrio. Fuentes de la citada Conselleria confirmaron ayer este extremo, aunque el concejal de Urbanismo, Miquel Domínguez, señaló recientemente que ya se han producido varias reuniones entre los gestores del Instituto Valenciano de la Vivienda y la empresa municipal AUMSA. La idea es firmar un convenio o formar una empresa pública. En el primero de los supuestos, similar a la manera de trabajar en el centro histórico, la Generalitat sólo aportaría el dinero, por lo que evitaría un fuerte desgaste político, debido a la oposición al plan de colectivos vecinales, como la plataforma cívica Salvem el Cabanyal.

EL proyecto:

Expropiación. El precio de expropiación se estima en unas 55.000 pesetas el metro cuadrado de as viviendas.
Edificación. El plan prevé que los edificios tendrán una o dos alturas, salvo los de primera línea de la avenida, con cuatro plantas más la planta baja.
Derribos. La prolongación de Blasco Ibáñez afectará a 465 edificios, lo que suman 1.651 viviendas.