Cabanyal y Benacantil

2001-03-11Publicat per: El País
Cuando el patrimonio es el obstáculo para determinados planes urbanísticos el resultado es el conflicto. La ley de Patrimonio se convierte entonces en una especie de oráculo, en el que la Administración interesada obtiene la respuesta que más le conviene. Es el caso del proyecto muncipal de prolongar la avenida Blasco Ibáñez de Valencia partiendo el barrio de El Cabanyal-Canyamelar, cuya trama urbana está declarada BIC. Los técnicos de la dirección de Patrimonio rechazaron el proyecto porque y afectaba no mejoraba dicha protección. No pensó lo mismo el consejero y la subsecretaria de Cultura, Manuel Tarancón y Ascensión Figueres, que dieron dio vía libre al plan asegurando que mejoraba la conservación y restauración de un barrio deteriorado, el mismo argumento empleado por el Ayuntamiento. De poco sirve ser BIC, cuando se trata de construir. La plataforma Salvem El Cabanyal continúa defendiendo la ley.

Un caso semejante es el del monte Benacantil que reina sobre la ciudad de Alicante, coronado por el castillo de Santa Bárbara, declarado también BIC. El Ayuntamiento proyecta la edificación de un palacio de congresos en las faldas del monte y asegura que implicará la mejoría del cercano y deprimido barrio. El proyecto cuenta con el beneplácito de las instituciones gobernadas por el PP, Pero a jucio de la plataforma Salvem el Benacantil, el lugar elegido está dentro del entorno de BIC.

Tanto en El Cabanyal como en el Benacantil, los obstáculos o posiciones contrarias a los proyectos han desatado reacciones virulentas de sus respectivos alcaldes, Rita Barberá y Luis Díaz Alperi.