Expertos cifran en 25.000 millones el precio de los edificios afectados frente a 9.000 previstos

Barberá valorará las casas del Cabanyal una a una y facilitará créditos «blandos»

2001-01-30Publicat per: Levante
El Ayuntamiento de Valencia valorará los edificios del Cabanyal-Canyamelar afectados por la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez y el resto del planeamiento aprobado uno a uno, estudiando cada caso concreto y aplicando coeficientes correctores al alza o a la baja sobre las aproximadamente 50.000 pesetas el metro cuadrado que resultan de media. Tras la inquietud generada entre los vecinos al saber que la indemnización se quedará muy por debajo de cualquier nueva vivienda, el delegado de urbanismo, Miquel Domínguez, se ha comprometido a cuidar las valoraciones individualmente.

Como informó Levante-EMV, la memoria económica del plan especial de protección y reforma interior (Pepri) del Cabanyal prevé una inversión de 9.105.188.000 pesetas para compras, permutas o realojos y expropiaciones. El planeamiento afecta de una u otra manera a 1.762 edificios (de ellos, alrededor de 300 por la continuidad de la avenida), 38.546 metros cuadrados edificados, de los que 168.884 son propiedades privadas. El resultado medio por metro cuadrado es de 50.000 pesetas.

Esta cifra coincide también con el criterio que el propio Ayuntamiento de Valencia está aplicando en las expropiaciones, considerando como «precio de mercado» el 150% del valor catastral del edificio. Se da la circunstancia de que en el barrio del Cabanyal los valores catastrales son muy bajos, consecuencia de la degradación de la zona y la falta de planeamiento, concretamente el valor medio es de 2.280.000 pesetas, menos de 30.000 por metro cuadrado.

Sin embargo, los valores medios pueden variar enormemente según el caso, explicó el delegado de urbanismo, Miquel Domínguez. La valoración se realizará casa por casa y se tendrá muy en cuenta si en la vivienda se han realizado obras de reforma y mantenimiento, por ejemplo. En cambio, el precio ofertado descenderá en los casos en que se trate de un solar o una vivienda abandonada.

Los 9.000 millones parecen insuficientes, por lo que el gobierno local se ha apresurado a dejar abierta la puerta de una posible ampliación del presupuesto. El catedrático de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Manuel Pérez Montiel, sostenía, en un artículo publicado en el suplemento Territorio y Vivienda de este diario el pasado domingo, que el precio real de mercado de las edificaciones y, sobre todo, el suelo sobre el que se levantan, ronda los 25.000 millones de pesetas y que en la zona no puede adquirirse una vivienda ahora por menos de 100.000 ó 125.000 pesetas el metro cuadrado.

Es evidente que los realojados tendrán que pagar una diferencia considerable para llegar a su nueva vivienda, incluso si es una promoción de protección oficial del propio ayuntamiento. La «generosidad» que la alcaldesa Rita Barberá ha prometido reiteradamente a los afectados se traducirá, añade Domínguez, en las facilidades de pago. En los casos (la inmensa mayoría) en que la diferencia sea a favor del ayuntamiento, se gestionarán créditos bancarios «blandos» . En el caso contrario, el ayuntamiento pagará en cuanto se firme el acuerdo. También se valorarán los comercios y actividades en funcionamiento.

El plan se traduce al valenciano

La delegación de urbanismo ha remitido al servicio de traductores del Ayuntamiento de Valencia el documento del plan especial de protección y reforma interior del Cabanyal-Canyamelar aprobado provisionalmente la pasada semana para su traducción al valenciano. Por un lado, la Llei d’Us i Normalitzacíó del Valenciá así lo establece obligatoriamente. Por otro, muchas de las alegaciones presentadas al proyecto, principalmente por vecinos del barrio, están redactadas en valenciano.

El plan, aunque lleva casi tres años de tramitación, fue aprobado provisionalmente el pasado jueves 25 de enero de 2001 por el pleno municipal, tras conseguir el informe favorable de la Conselleria de Cultura. Ahora necesita el visto bueno de la comisión territorial de urbanismo de la Conselleria de Obras Públicas para su aprobación definitiva.