Grau acusa a PSPV y EU de «instrumentalizar» políticamente la plataforma Salvem el Cabanyal

El PP vincula a la entidad con actos violentos y la oposición replica que «no dé lecciones de ética»

2001-01-27Publicat per: Levante
El portavoz del equipo de gobierno popular de Rita Barberá en el Ayuntamiento de Valencia, Alfonso Grau, trató ayer, tras el tenso pleno de aprobación de la prolongación de Blasco Ibáñez, de descalificar la oposición de la plataforma Salvem el Cabanyal
Con el recuerdo del pleno que aprobó el planeamiento del Cabanyal aún reciente, el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Valencia contribuyó ayer a «caldear» más el ambiente de tensión con las asociaciones contrarias a la prolongación de Blasco Ibáñez y los partidos políticos de la oposición. El portavoz del grupo popular, Alfonso Grau, acompañado del delegado de Urbanismo, Miquel Domínguez, denunció ayer «hechos excesivamente fortuitos» para llegar a la conclusión de que la plataforma Salvem el Cabanyal es un «instrumento» manejado por Esquerra Unida y PSPV. En el debate se dijeron, aseveró Grau, «cosas muy graves», casi amenazas e insultos en su opinión. El propio jueves y tras el parlamento del presidente de Pavimar, quien acusó al PP de «genocidio», Rita Barberá advirtió que podría emprender acciones legales. El equipo jurídico de la alcaldesa está estudiando las actas y grabaciones del pleno.

El portavoz popular también condenó la actuación del concejal de EU Manuel Ibáñez, quien habló de «terrorismo de baja intensidad» y ayer se ratificó. El primer teniente de alcalde dio datos para tratar de hacer ver que quienes rechazan el proyecto son unos pocos, como que dos de los intervinientes fuesen familiares directos del portavoz de Salvem o ironizando con que la niña de 13 años que tomó la palabra «debía estar en clase». Acto seguido pasó a relacionar a la plataforma con los grupos de la oposición, ya que las cámaras de seguridad del ayuntamiento han registrado, afirmó, que un asesor actual facilitó el acceso a la terraza (área restringida) a los vecinos que colgaron una pancarta en la fachada «burlando las normas de seguridad». El gobierno no tomará medidas, pero Grau señaló que «si fuera del PP, mañana estaría en la calle». También citó que el abogado de los vecinos es un ex asesor de EU.

Uno de los ciudadanos que protagonizó los actos de protesta, añadió el concejal dando un paso más para vincular la plataforma con actos violentos, fue identificado y detenido por la policía como presunto autor de unas pintadas amenazantes en el Cabanyal, una de las actitudes que se parecen, repitió, «a una incipiente kale borroka». Grau pidió a EU y PSPV, personalizando en Rafael Rubio, que «se definan y digan si están por el juego democrático o prefieren utilizar grupos radicales que contribuyen a fomentar la violencia». Como era de esperar, la respuesta contundente de los grupos de la oposición no se hizo esperar. Ibáñez rechazó las insinuaciones de Grau y calificó de «infundio» que su grupo orqueste las protestas de los vecinos, aunque recordó que apoya la causa. Respecto a la colaboración de un asesor, dijo no saber nada y se comprometió a investigarlo, aunque adelantó que no seguirá los consejos de Grau porque los populares «no son quiénes para dar lecciones de ética y moralidad». Reprochó los ataques a la Síndica de Greuges y que el PP «ha rehabilitado a una persona que dijo que estaba en política para hacer dinero y a las que participaron en un embolado que no llegó a más en los juzgados por falta de pruebas, pero donde estaba el molt honorable, que se inició también en la política gracias al transfuguismo». El concejal y secretario general del PSPV en Valencia ciudad, Rafael Rubio, empezó con un «imagino que Grau estaría en su sano juicio cuando ha dicho lo que ha dicho». Rubio recordó que el PSPV «jamás ha apoyado ninguna acción violenta y siempre las ha condenado». El socialista invitó a Grau a que presente denuncias si tiene pruebas de la participación de alguien en hechos delictivos y violentos y añadió que no se ha demostrado ninguna relación con Salvem. Rubio, como Ibáñez, citó las acusaciones de Domínguez contra la Síndica («alevosía, nocturnidad y mala fe»).