Dividir El Cabanyal

2001-01-20Publicat per: El País
Está sobradamente probado que la cantidad y calidad de las relaciones vecinales disminuye con la proliferación del tráfico motorizado. Muchas de las ciudades más antiguas recuperan poco a poco su tejido perdido limitando el transporte privado. El Ayuntamiento de Valencia sigue de espaldas a lo que transcurre más allá de sus murallas. Para acometer sin resistencias la división del barrio de El Cabanyal se están difundiendo argumentos que, de palabra, están fragmentando su unidad.

Se dice que hay que unir Valencia con el mar. Esta afirmación niega la existencia de la conexión urbana y social entre Valencia y su playa. El Cabanyal y otros barrios marineros han sido y son ese contacto, ese puente. Primero, fueron absorbidos por la ciudad y después tuvieron que presenciar cómo el abandono institucional permitía su lenta descomposición. Hoy la alcaldía pretende abrir en el barrio una herida de muchos metros y casi dos mil desalojos. Los vecinos que han mantenido la vitalidad de la zona han de escuchar cómo se dice que abriendo paso a los coches Valencia se unirá por fin a su mar. Curioso. Como si no lo estuviera, como si El Cabanyal, la Malva-rosa, La Punta o Natzaret no existieran.

Pienso que con el artículo El Cabanyal, punto de desencuentro, publicado en su periódico el 14 de enero, Ferran Bono contribuye a la discordia. Desde el título el texto sostiene que entre la gente de El Cabanyal también hay una fractura interna. Para apuntalar su tesis el autor se basa en lo que parece un apresurado sondeo. Tras preguntar a algunos transeúntes y clientes de una peluquería si estaban o no de acuerdo con el plan, llega a la conclusión de que las posiciones están enfrentadas. A mi parecer (tal vez no sea la intención del autor, que sólo él conoce) confunde a los lectores cuando interpreta como un desencuentro las esperables diferencias de opinión. La misma estructura del artículo enfatiza los rasgos de polémica callejera de las respuestas. ¿No se ha preguntado el periodista qué diría el vecindario si pudiese opinar acerca del para qué y el cómo desearían que su barrio fuese mejorado?

El artículo no informa acerca de otras opiniones que las de la mencionada encuesta. Hay otros modos de consultar la opinión y también hay otras formas de opinar. Por motivos sospechables (¿la objetividad de la superficialidad?), el artículo olvida lo que quieren decir las muchas iniciativas colectivas llevadas a cabo por la asamblea de quienes se sienten afectados. Desde hace más de dos años la Plataforma Salvem El Cabanyal viene actuando de muchas e imaginativas formas. Con las palabras se hacen cosas. Algunas palabras se enuncian desde lugares de mucho alcance y con su capacidad para hacer la realidad pueden contribuir al acuerdo o a la discordia