La participación económica de la Generalitat en el proyecto de Barberá está por determinar

Ayuntamiento y Consell crearán una empresa para el plan del Cabanyal o firmarán un convenio como el Riva

2001-01-17Publicat per: El País
El Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat Valenciana barajan dos fórmulas para llevar adelante el plan del Cabanyal que se aprobará en el plazo de un mes y medio: constituir una empresa pública mixta o bien firmar un convenio de colaboración similar al plan Riva para el centro histórico. La alcaldesa Rita Barberá ha solicitado al presidente de la Generalitat, Eduardo Zaplana, y al conseller de Obras Públicas, José Ramón García Antón, la participación de la Administración autonómica en el proyecto, que incluye la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez. En qué cuantía y hasta qué punto se implicará la Generalitat es, hoy por hoy, una incógnita. Los responsables municipales se han planteado desde el principio la posibilidad de crear una empresa gestora específica para llevar a la práctica el plan, para conseguir mayor agilidad y autonomía y un margen más amplio a la hora de contratar operaciones de endeudamiento para financiar las obras. El deseo de la alcaldesa es que la Generalitat Valenciana entre a formar parte de esta sociedad junto con el ayuntamiento. La otra posibilidad que tampoco se descarta es la suscripción de un convenio de características similares al del plan Riva. En el caso de los convenios para la rehabilitación de Ciutat Vella, la Administración autonómica carga con la mayor parte del coste y las actuaciones se reparten, por zonas, entre ambas Administraciones.

Un proyecto municipal

En el caso del plan de reforma y protección interior del Cabanyal-Canyamelar, es posible que la Administración autonómica no se implique tanto. De hecho, el conseller García Antón advirtió en primer lugar de que se trata de un proyecto «eminentemente municipal» aunque reconoció que existe voluntad política para colaborar. El plan tiene, en principio, un coste estimado de inversión pública de 27.000 millones de pesetas, una cifra realmente elevada para que la puedan soportar en solitario las arcas locales, si bien está por calcular también cuánto dinero podrá recuperarse con la venta de solares y la edificación privada. De estos 27.000 millones de pesetas, 9.000 están reservados para la compra, permuta o realojo de las viviendas afectadas y 2.200 son para ayudas a la rehabilitación de las que se conservan por parte de sus propietarios particulares. El plan del Cabanyal, tras haber salvado el escollo y haber obtenido el preceptivo informe favorable de la Conselleria de Cultura, vuelve al ayuntamiento para someterse a aprobación y depende del visto bueno final de la comisión territorial de Urbanismo.