Proteger El Cabanyal

2000-03-29Publicat per: El País
Dos noticias me han llamado la atención esta semana: que el Gobierno español ha pedido el ingreso de este país en el grupo de naciones más ricas (de manera que el denominado grupo de los G-8 pasaría a ser el G-9), y que unos vecinos de El Cabanyal han montado una huelga de hambre en Valencia.
Estos últimos están reivindicando la rehabilitación de uno de los rincones más preciosos de nuestro entorno, que el Gobierno municipal ha decidido derribar para que ahorremos un par de minutos en llegar a esta maravillosa franja de arena que se llama la playa de la Malva-rosa. Es también uno de los pocos ejemplares de pueblos pescadores que quedan en el Mediterráneo, además de tener una riqueza histórica y arquitectónica impresionante. Queda cada vez más patente que el infame proyecto de prolongación de Blasco Ibáñez no se hace en el interés común, sino al servicio de las ambiciones privadas y la especulación de unos pocos. No hay ninguna mención del tema en los medios de comunicación ni tampoco se sienten obligados en el Ayuntamiento a explicamos por qué se burlan tanto de las leyes de protección de patrimonio. Está claro que la España moderna, europea y rica que tanto se empeña en decir que ya no está en el tercer mundo aún tiene una asignatura pendiente.