Se utilizaban para orientar a los pescadores

El plan del Cabanyal causa la desaparición de dos torres faro

2000-03-29Publicat per: Levante
Las torres faro de varios edificios del Cabanyal ya no se utilizan hoy para sus fines iniciales, pero forman parte de la historia de un pueblo. El planeamiento que prepara el ayuntamiento provoca la desaparición de dos de las cinco existentes.
El plan del Cabanyal-Canyamelar que tiene en marcha el Ayuntamiento de Valencia y se llevará a una aprobación singular al pleno del próximo viernes contempla la destrucción de dos de los cinco faros vigía que quedan en la zona. Los elementos arquitectónicos se encuentran encima de otras tantas viviendas, mientras que cuando se redactó inicialmente el plan sólo se preveía la desaparición de uno de ellos. La apertura de la avenida de Blasco Ibáñez por mitad del barrio del Cabanyal derriba uno de esos inmuebles, el de la calle de Escalante esquina con la plaza del Doctor Lorenzo de la Flor, y la puesta en servicio del metro ligero por la calle de Francisco Cubells obliga a tirar otro edificio donde, según muchos vecinos, está el más singular por ser el más cercano al puerto. Los otros faros, o torres vigía miramar, están en la calle de la Reina, a pocos metros de la iglesia de Cristo Redentor-San Rafael; en la Travesía de Pescadores, y finalmente el último está en el propio edificio de la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, que hace años y años servía uno de sus laterales como referencia a los pescadores. Los puntos de referencia de los pescadores lo eran para saber a qué distancia estaban de la costa y en muchas ocasiones se utilizaban para avisarles de otros hechos. Las torres forman parte de la historia del Cabanyal por su propio origen de vecinos cuya profesión fue la de pescador y con el derribo de estos dos una parte de la misma desaparece. La desaparición de la torre del edificio de la calle de José Benlliure saltó el pasado lunes y causó una notable sorpresa entre los vecinos e incluso políticos. El edil de Urbanismo, Miguel Domínguez, anunció el pasado lunes la admisión de la alegación de la Conselleria de Obras Públicas, aunque oficialmente se llama aceptación de la misma, según la documentación municipal, para derribar el edificio de la calle de José Benlliure esquina con Francisco Cubells y con ello descatalogar su protección inicial. Los autores del plan, los arquitectos Monfort y Corell, lo incluyeron en el catálogo de bienes protegidos e incluso lo han llegado a calificar como uno de los inmuebles con mayor carácter patrimonial. El ayuntamiento lo ha descatalogado, pero sólo lo derribará si Obras Públicas lleva adelante el plan del metro ligero de llevar su trazado por esa calle, ya que la conselleria ha afirmado que pasará por ahí. Sin embargo, si finalmente el proyecto varía y la construcción de la línea férrea se hiciera bajo la superficie, el ayuntamiento se compromete a proteger nuevamente el edificio y a respetarlo en su totalidad.