El informe técnico recuerda que la propuesta municipal incumple la declaración de BIC y la ley de patrimonio

Salvem el Cabanyal retira la querella contra Cultura al conocer el informe que rechaza el plan de Blasco Ibáñez

2000-03-10Publicat per: Levante
Nadie de la Conselleria de Cultura se verá abocado a ir a los tribunales por el plan del Cabanyal. La plataforma de este barrio de Valencia que se opone a las ideas del equipo de gobierno local retiró ayer la querella una vez ha obtenido el informe de la
La Plataforma Salvem el Cabanyal-Canyamelar ha retirado la querella que interpuso contra la Dirección General de Patrimonio de la Generalitat Valenciana. Este hecho tiene lugar después de que el viernes pasado obtuviera el informe técnico emitido por la unidad de inspección del Patrimonio Histórico Artístico de la Dirección General de Cultura contrario al plan del barrio de Valencia que incluye la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez. El portavoz de la plataforma, Faustino Villora, lo anunció ayer en rueda de prensa en el Ayuntamiento de Valencia y aseguró que: «En su día la presentamos como autodefensa porque nos negaban el documento a pesar de haberlo solicitado. En nuestra opinión han dilatado en el tiempo la entrega del informe y nos han intentado engañar. Nunca hemos tratado de judicializar esta cuestión y sólo pretendemos defender nuestros derechos». La plataforma presentó la querella porque conocieron de la desaparición del informe del expediente del plan del Cabanyal contrario al plan propuesto desde el equipo de gobierno de la corporación municipal. El arquitecto inspector de Patrimonio propone, en su conclusión, desestimar «el plan del Ayuntamiento de Valencia por infringir el contenido de la declaración del conjunto histórico del Cabanyal integrado en el conjunto de Valencia que declaró la Generalitat Valenciana en 1993 e incumple los mandatos legales que, para el desarrollo del planeamiento de un conjunto histórico establece la ley de 1998 del patrimonio cultural valenciano». En la misma conclusión final del informe explica la base principal de contraria a su aprobación consistente en lo siguiente: «por alterar la estructura del conjunto declarado y por desestimar la calificación de los bienes de relevancia local, sin perjuicio de otras determinaciones de segundo orden que podrían ser objeto de rectificación sin alterar la sustancia del Pepri en los ámbitos en los que resultan de aplicación». El responsable de la plataforma espera ahora que: «la conselleria obre en consecuencia y que el informe sobre el plan sea negativo», ya que el documento de los técnicos debe rubricarlo un alto cargo de la conselleria y el plazo termina esta semana. Villora instó al gobierno municipal a que «recapacite y dialogue con los vecinos de el Cabanyal para comenzar a trabajar en un plan de rehabilitación y revitalización del barrio». En dicho informe se afirma que la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez «produce una intervención de tal calado que imposibilita la permanencia de la estructura original». Para el técnico firmante «la prolongación del eje Blasco Ibáñez no se puede denominar “rectificación de alineaciones”. Se trata de la apertura de un nuevo eje viario que proviene de otro tipo de estructura urbana y contiene la suficiente potencia como para desconfigurar la original del barrio». Y el técnico justifica esta afirmación con dos razones. La primera es que «dificilmente puede mejorar la relación con el entorno una operación que segrega en dos mitades inconexas el área declarada» y la segunda es que «el conjunto declarado se relaciona con soluciones de continuidad». Eliminación de seis manzanas Además explican que «supone la eliminación de seis manzanas y la alteración de otras seis, arrastrando con ellas un importante patrimonio urbano cuya situación actual es la de mayor fidelidad al ensanche originario y a la intención declaratoria del conjunto histórico del Cabanyal». Cuestionar el planeamiento La plataforma recalcó que, en el informe, se indica que el Pepri propone la descatalogación del 46% de la superficie protegida del barrio, lo que, según Villora, «demuestra que no se trata de un plan protector como el ayuntamiento dice». La cifra indicada por Villora se reduce a un 24%, siempre según el documento, si se consideran las 100 nuevas catalogaciones que el Pepri plantea en su ámbito declarado. Ello supone para la conselleria «un cambio trascendental en la protección de la edificación que, probablemente, cuestione el sentido validador del informe emitido en su día por Cultura respecto al planeamiento de Valencia». Los técnicos recogen otras consideraciones relativas al catálogo de bienes protegidos y los técnicos no acaban de ver clara la actuación para crear el bulevar de San Pedro. «Una importante operación de articulación que se vertebra sobre la desaparición de 24 edificios de nivel 2 y otros 6 de nivel 3 parece un sin sentido», dicen. Cultura se declara a favor de la protección del edificio de la iglesia de Nuestra Señora del Rosario y la Lonja del Pescado por su singularidad arquitectónica. La conselleria es favorable a la propuesta de la ordenación de la zona sur, la del Canyamelar, pero lamenta que no esté protegido el antiguo edificio del cine Merp y sí le otorga el ayuntamiento un volumen que produce graves afecciones a los edificios colindantes y descalifica el edificio de Francisco Cubells por el trazado del tranvía. Para Cultura el plan municipal permite o fomenta el enrase de cornisa, una determinación urbanística que un documento que otorga en las zonas que conserva una edificación tan aquilatada no tiene demasiado sentido. Y también critican el hecho de incluir edificios en ordenación diferida sin más concreción.