El delegado de Urbanismo decidió no dar permisos de obras en enero de 1998

El ayuntamiento rebasa el plazo legal máximo de suspensión de licencias en el Cabanyal

2000-03-05Publicat per: Levante
El Ayuntamiento de Valencia ha sobrepasado el plazo máximo legal de dos años de suspensión de licencias de obras en el ámbito del Cabanyal-Canyamelar. El delegado de Urbanismo, Miquel Domínguez (PP), decretó dicha suspensión el pasado 19 de enero de 1998 y el plan urbanístico todavía no ha sido aprobado de manera definitiva. La legislación urbanística vigente en la Comunidad Valenciana limita los períodos de suspensión de licencias para evitar que se prolonguen en exceso las tramitaciones de los planes. No es necesario un decreto específico para impedir que puedan realizarse obras en las viviendas afectadas por la nueva ordenación, ya que la apertura del período de información pública conlleva esta medida de forma automática. Pero, en este caso, el equipo de gobierno municipal sí lo hizo (resolución de alcaldía de 26 de enero de 1998 publicada el 9 de febrero), ya que fue su primer paso una vez decidido acometer esta obra pendiente cien años, antes incluso de cualquier otro acuerdo. Con esta decisión, ningún propietario, en todo el ámbito del plan, podía solicitar permiso para edificar, derribar, abrir un negocio ni tampoco hacer reformas u obras menores. El Reglamento de Planeamiento de la Comunidad Valenciana —que desarrolla la ley reguladora de la actividad urbanística (LRAU)— establece que, en el caso de que la administración suspenda las licencias antes de sacar el plan a información, la medida se extinguirá en el plazo de un año. Como el plan del Cabanyal se expuso a los seis meses del decreto, la normativa añade que la suspensión se mantendrá para las áreas que resulten modificadas, pero, en cualquier caso, «sus efectos se extinguirán definitivamente transcurridos dos años desde el acuerdo de suspensión». El reglamento estipula también que, una vez extinguidos los efectos de la suspensión, «no podrán acordarse nuevas suspensiones en el plazo de cinco años». El gobierno municipal, que aprobó provisionalmente hace ya más de un año el plan del Cabanyal con la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez, tiene previsto someter el planeamiento a aprobación definitiva precisamente a finales de este mismo mes, acuerdo que acabaría con la suspensión de licencias. Sin embargo, quedaría un período de «vacío» en el que supuestamente no podría operar la suspensión. Como medida extrema, la ley prevé que pueda intervenir el Consell, que puede dictar un decreto a solicitud del ayuntamiento. De momento, no se ha cursado tal solicitud, por lo que todo queda, al menos por ahora, en el aire.