Los 20 concejales del PP respaldan el acuerdo, que ahora deberá ser analizado por la Conselleria de Cultura

El ayuntamiento da luz verde al plan del Cabanyal que prevé prolongar Blasco Ibáñez con 48 metros de ancho

2000-01-04Publicat per: Levante
El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Valencia aprobó ayer en solitario la documentación del plan del Cabanyal-Canyamelar con sus 20 votos frente a 12 de la oposición, PSOE y EU. El debate se desarrolló entre acusaciones de especulación de la oposición
El pleno del Ayuntamiento de Valencia aprobó ayer con los 20 votos del equipo de gobierno del PP contra los 12 de la oposición, (uno de EU ya que su portavoz, Antonio Montalbán, estaba fuera a la hora de votar) la documentación del planeamiento del plan especial de protección y reforma interior del Cabanyal-Canyamelar y la homologación del PGOU. El segundo debate que sobre este plan tiene como foro el hemiciclo se desarrolló en un ambiente más tranquilo frente a la tensión del de febrero del año pasado. Las únicas tensiones destacadas de ayer fueron la cacerolada de un centenar de vecinos de la plataforma ante la casa consistorial y la colocación de pancartas en los palcos de público: tres a favor de la prolongación y dos en contra y a favor de la rehabilitación del barrio. Antes de iniciarse todo el cruce de frases sobre el Cabanyal, el pleno aprobó una partida presupuestaria para expropiar el tramo de la avenida de los Naranjos que resta por urbanizar hasta su conexión con el paseo marítimo aunque es la segunda ocasión que se le da el visto bueno tras darla de baja hace tiempo. El edil Rubio felicitó al equipo de gobierno por llevar hasta el mar esta avenida en estos momentos. El proceso que ahora seguirá lo calificado como documentación de Cabanyal es su envío a la Conselleria de Cultura para que emita el informe preceptivo la Dirección General de Patrimonio. Así quedó claro ayer cuando la portavoz socialista, Ana Noguera, y el edil Rafael Rubio demandaron al secretario que aclarara si el dictamen a dar como bueno era la aprobación provisional del proyecto o de la documentación. El alto cargo aclaró que el debate se centraba en aprobar la documentación como paso previo al informe de Cultura y su aprobación provisional deberá ratificarse en otro pleno. Otro informe que deberá redactarse es el del Consell Valencià de Cultura, cuya resolución se mantiene congelada desde hace un año. De todas formas, la decisión ya está tomada y el plan comenzará a ejecutarse casi con toda probabilidad a partir de 2001. La avenida de Blasco Ibáñez se prolongará en línea algo quebrada como recordó el edil Miguel Domínguez (PP), con 48 metros de anchura (el tramo existente tiene 100) pero con una afección de algo más de 100 metros a través del barrio del Cabanyal, justo por el área más degradada y sin inversiones en los últimos años, entre las calles Amparo Guillem y Pescadores. Domínguez ya aventuró que los primeros resultados del plan, como la avenida o el bulevar de Serrería u otros equipamientos, se verán en cinco o seis años aunque, en su conjunto, no se podrá ver hasta dentro de 10 y con una inversión inicial de 27.000 millones de pesetas, de los cuales 9.000 se destinan para expropiaciones y realojos. El concejal de Urbanismo rehusó todas y cada una de las críticas que desde las filas socialistas vertió la portavoz Ana Noguera y desde EU pronunció el concejal Manuel Ibáñez contra el plan diseñado por los populares. Domínguez afirmó que «el plan es una apuesta seria y respetuosa y se ha consensuado con los vecinos —expresión que levantó los comentarios jocosos de los integrantes de la plataforma—desde el principio. El proyecto regenerará y revitalizará el barrio y sus nuevas dotaciones. Los vecinos van a salir ganando y nadie se moverá hasta tener una vivienda asegurada». El concejal recordó que el PP ha llevado adelante su compromiso electoral de prolongar la avenida y los ciudadanos lo han respaldado en los comicios. Lamentó que nadie hablara del resto del planeamiento y recordó el discurso del escritor Blasco Ibáñez cuando, según él, defendió la ejecución del plan. La portavoz socialista acusó a los populares de haber consentido la degradación de la zona en estos últimos 9 años para ahora sacar adelante el plan y mencionó unas cifras sobre la diferencia entre lo que recibirán los expropiados y el dinero a pagar por la nueva zona, además de augurar que el PP permitirá hasta 10 alturas en primera línea de la avenida. El edil de EU Manuel Ibáñez aseguró que el proceso del plan del Cabanyal se ha llevado con un gran oscurantismo y espetó que con los 9.000 millones previstos para expropiar y realojar se podía rehabilitar el barrio. Acusó a Barberá de falta de talante democrático y recordó a Domínguez que el escritor defendió llevar la avenida al Cabanyal pero no atravesarlo.