El PSPV pide la retirada del plan del Cabanyal y que Cultura informe

1999-06-05Publicat per: Levante
«El grupo municipal socialista, mediante el presente escrito, declara su oposición al proyecto presentado por la intrínseca ilegalidad de que adolece, la inoportunidad de la estructura del territorio afectado que se propone y, muy especialmente, porque el rechazo de las personas que deben sufrir las consecuencias que derivarían de su ejecución es un factor determinante para que, en un estado democrático y de derecho, su voluntad sea respetada, por encima de cualesquiera otras consideraciones». Con estos principios, los concejales socialistas del Ayuntamiento de Valencia han presentado alegaciones al plan del Cabanyal aprobado por el equipo de gobierno y no descartan acciones legales. Además de las alegaciones, los socialistas han presentado también un escrito al conseller de Cultura, Manuel Tarancón, en el que le «recuerdan» su «obligación» de intervenir en este asunto, dado que el barrio está catalogado como bien de interés cultural (BIC). La candidata del PSPV a la alcaldía, Ana Noguera, llegó a asegurar que, si Cultura no informa y no lo hace en el sentido de proteger el Cabanyal, incurría en complicidad con un acto dictado «con prevaricación» por parte del ayuntamiento. Las reclamaciones de los socialistas hacen mucho hincapié en el protagonismo de los vecinos afectados, reclamando su participación y que sean escuchados. La respuesta social producida y el anuncio de presentación de decenas de miles de alegaciones, según el PSPV, lo justifican. El PSOE hace un recorrido por la historia del Cabanyal y admite que quedó pendiente bajo su gobierno, pero también considera que hay argumentos suficientes en la ley reguladora de la actividad urbanística y en la ley de patrimonio para invalidar el proyecto. En la alegación se sostiene que Cabanyal-Canyamelar se convertirá en «una burda reproducción de modelos despersonalizados» al servicio del tráfico y se reclama la retirada del proyecto y su sustitución por un plan de protección que suprima la prolongación de Blasco Ibáñez. Noguera y Rafael Rubio acusaron a Barberá de insensibilidad y falta de talante democrático. El delegado de Urbanismo, Miquel Domínguez (PP), por su parte, señaló que el proceso administrativo es el correcto y que están siendo muy escrupulosos y acusó a los socialistas de intentar parar el proyecto.