Unas 6.000 personas exigen la anulación del plan del Cabanyal y piden la rehabilitación

La plataforma acusa al PP de estar al servicio de las inmobiliarias y dice que la lucha será dura

1999-06-03Publicat per: Levante
Miles de personas participaron ayer en la manifestación que convocó la Plataforma Salvem el Cabanyal-Canyamelar por las calles del centro de Valencia. A la protesta acudieron unas 6.000 personas, según los organizadores (3.500 según la policía).
La Plataforma Salvem el Cabanyal-Canyamelar logró reunir ayer en el centro de Valencia a unas seis mil personas, según los organizadores, en la manifestación que celebró contra el plan especial de protección y reforma de la zona que el pleno del ayuntamiento aprobó el viernes 26 de febrero. La citada cantidad de asistentes fue menor para la policía nacional, que los cifró en 3.500. El colectivo, que está defendiendo la rehabilitación de los dos barrios de los poblados marítimos y se ha pronunciado contra la prolongación lineal de Blasco Ibáñez, logró una amplia respuesta a su convocatoria, que respaldaron cinco asociaciones de vecinos, la Federación Vecinal de Valencia; sindicatos como CC OO, CGT y STE; partidos políticos como BNV, EU, Els Verds, NE, PSPV y UV, además de otras organizaciones, omo la coordinadora vecinal de Andilla, que tiene prevista una manifestación para el 12 de marzo por la tarde por el centro de la ciudad, los colectivos de defensa del paraje de Les Llometes de Massarrojos; los de Dos Aguas en contra del vertedero y los de Macastre, que pedían un instituto, entre otros. La comitiva de la manifestación, que partió de la plaza del Ayuntamiento y acabó en la plaza de la Porta de la Mar, la encabezaba una mujer de avanzada edad en una silla de ruedas con una pistola de juguete y después la pancarta bajo el lema Salvem el Cabanyal, que portaban dirigentes de distintos colectivos del barrio y, a continuación, todos los asistentes, que en su gran mayoría portaban cacerolas y silbatos para aumentar su protesta, con lo que llevaron las «caceroladas» del barrio «a Valencia», como aún se dice en el Cabanyal para ir al centro. Al paso de la marcha por la calle de las Barcas, Pintor Sorolla, Parterre y otras calles los asistentes coreaban gritos contra el plan, en defensa de la rehabilitación y con pancartas donde se podían leer frases alusivas a la defensa del barrio y otras como «Que no te engañen, defiende el barrio», «Rita no robarás las casas del Canyamelar». El portavoz de la plataforma, Faustino Villora, mostró su satisfacción por la respuesta de los miles de personas a la manifestación y el respaldo de las organizaciones. Su satisfacción estaba algo justificada, ya que algunos vecinos cercanos a la plataforma afirmaron que «ha habido ciertas amenazas en el barrio de que iba a haber grupos incontrolados con el fin de reventar el acto», algo que finalmente no sucedió. Villora manifestó: «Los vecinos estamos en contra de la prolongación y queremos la rehabilitación del barrio, aunque no de la misma forma que quiere el ayuntamiento desalojando a 1.500 familias. Está por ver si luego esas familias tendrían derecho a una vivienda y a precio cero» para agregar después que «la alcaldesa no ha tenido contacto con los vecinos, sólo contactos puntuales con algunas asociaciones vecinales que a priori sabían que iban a estar a favor de la avenida. Se han escudado en ese argumento para decir que los vecinos queremos la prolongación, pero es incierto». Una vez llegaron todos los participantes a la plaza de la Porta de la Mar, un representante de la plataforma leyó un comunicado en el que se acusó a la alcaldesa y a los ediles partidarios del plan de «no dirigir el ayuntamiento y estar al servicio de las inmobiliarias», aconsejándoles legalizar su actividad, empezando por convertirse en «PP, expropiadores y especuladores asociados». Además, aseguraron que pondrán un lema de moda «Rita, señorita, quítate la piel de borregueta». Asimismo, dijo que en el equipo de gobierno «sobra mucha chulería y muchas inclinaciones fascistas. Estamos padeciendo en nuestras pieles órdenes directas de quitar carteles, borrar pintadas y provocaciones a integrantes de la plataforma». Y acabó afirmando que «la lucha acaba de empezar. Será dura y larga. Que las luchas que se realicen en distintos lugares de la ciudad sean el principio del fin del gobierno de Barberá». A continuación, la vicepresidenta de la federación de vecinos, Cristina Verdugo, leyó el comunicado de la organización que agrupa a más de 70 asociaciones de Valencia, en el que exigen «la anulación del plan» y animó a rechazarlo de forma democrática «para que nadie utilice actos aislados como descalificación de la gran mayoría de ciudadanos».