Sellés (PSOE) califica de “provocación” la presencia de la alcaldesa al final de la fiesta

El PP tacha de “minoría intransigente” al grupo que detuvo la parada mora del Cabanyal

1999-03-08Publicat per: Levante
El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Valencia, formado por el PP, ha calificado de «minoría intransigente» a los vecinos del barrio del Cabanyal-Canyamelar que en la noche del pasado sábado interceptaron la parada mora en una protesta de la plataforma Salvem el Cabanyal. La actuación de los opositores a la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez hizo que los cuatro concejales del PP que formaban una filà cristiana (Domínguez, Lledó, Bellver y Del Toro) abandonaran la formación para permitir que la fiesta continuara, como informó Levante-EMV en su edición de ayer. A pesar del abandono de los ediles, los incidentes continuaron cuando los concejales, ya sin trajes de fiesta, se sentaron en la tribuna de autoridades. En ese momento, un numeroso grupo de vecinos con cacerolas, en su mayoría integrantes de la plataforma, se plantó delante de la tribuna profiriendo gritos y exigiendo la marcha de Domínguez y Lledó. En medio de ambos, manifestantes y concejales, la policía formó una barrera en previsión de incidentes y para protegerles. Ya más tarde apareció la alcaldesa Rita Barberá, procedente del aeropuerto, quien al conocer los hechos, llegó para ver el festejo y arropar a sus ediles frente a las protestas, aumentándose en ese instante el cordón de seguridad, algo insuficiente. Fue en ese momento cuando el edil socialista José Sellés, el único de la oposición asistente al acto, se marchó de la tribuna, abandonando la compañía de la unionista Pepita Ahumada. Sellés calificó la llegada de Barberá de «verdadera provocación a los vecinos». Enfrente justo de la tribuna, los afiliados y simpatizantes de UV, entre quienes estaban la asesora de partido en el ayuntamiento María Ángeles Ávila y el vocal en la junta del Marítimo Francisco Terencio, sacaron al balcón de su agrupación una pancarta exigiendo la rehabilitación del barrio. Cuando llegó Barberá, algunos desde la sede de UV le hicieron el signo de la derrota con la manos. «Actitudes fascistas» Miguel Domínguez, concejal de Urbanismo, dijo ayer, más calmado tras los incidentes: «Se ve que hay un grupo minoritario, pero especialmente extremo y al parecer con intereses creados, al que le interesa que los acontecimientos se desarrollen así. Creo que una cosa es defender unas ideas y otra muy distinta es adoptar una postura que ha rayado en la violencia. Pienso que desde el ayuntamiento se han movido todos los resortes para que la cuestión de la prolongación de Blasco Ibáñez se haya tratado de la forma más racional posible y con una solución adecuada, con todo el respeto a quien no esté de acuerdo.» El concejal calificó a los participantes en la protesta de la parada mora de «intransigentes e intolerantes» y a su actitud, «de totalitaria y fascista. Nosotros abandonamos la “filà” después de ver que continuaban sentados y por respeto a los demás integrantes de la fiesta, para que los miles de asistentes, muchos de ellos vecinos del Cabanyal y el Canyamelar, pudieran contemplar el festejo, en el que hemos participado desde el primer año, 1996». Domínguez recordó que «la manifestación del pasado viernes la apoyó un grupo de partidos de la izquierda, entre ellos el PSPV, EU y UV, que deberían tomar buena nota de los hechos del sábado para reconducir esa situación». Ante la propuesta del grupo de EU de que se retire la partida de 500 millones del plan estratégico por incluir la prolongación lineal de Blasco Ibáñez cuando nunca figuró, Domínguez opina que «tienen ganas de figurar porque la mayoría no repite en la lista para las elecciones». El concejal de Hacienda y portavoz del PP, Alfonso Grau, calificó el comportamiento de los manifestantes de «totalitario y fascista. Propio de personas que no respetan las mínimas normas de respeto hacia el resto de sus semejantes. Para manifestarse y verter una opinión existe toda suerte de resortes, pero nunca interrumpiendo un acto y dirigiéndose claramente hacia unas determinadas personas», que son concejales elegidos en las urnas por los ciudadanos. Grau aseguró: «Con estas actitudes, estas personas nos han demostrado el talante que tienen. ¿Podemos imaginárnoslos si éstos mandaran en algún sitio? Me los veo declarando la guerra al Principado de Andorra. Se han definido a sí mismos. Para mí, ha sido, sin duda, una actitud lamentable y propia de otro tipo de ideologías de las que nadie se quiere acordar. Un despropósito y una muestra clara de intolerancia.» La plataforma, cuyo portavoz es Faustino Villora, en un comunicado dijo: «Los señores Lledó y Domínguez no pudieron desfilar por el Cabanyal-Canyamelar debido a la oposición vecinal. Mal lo tuvieron porque sobre las 2.10 apareció la señora Rita Barberá, alcaldesa, para intentar animar a su clientela, pero tampoco lo consiguió. Se veía en sus caras que lo único que esperaban era el fin de la cabalgata para salir deprisa, deprisa, y así fue.» La portavoz socialista, Ana Noguera, dijo: «Los vecinos del Cabanyal han expresado su derecho al pataleo porque es el único foro que les queda.»