El equipo de gobierno asume la propuesta del PSOE aunque ya la contemplaba Aumsa

Urbanismo negociará la compra de casas vacías del Cabanyal para los realojos

1999-02-16Publicat per: Levante
El Ayuntamiento de Valencia, a través de su empresa municipal Aumsa, negociará con los dueños de viviendas vacías del Cabanyal-Canyamelar, que no estén en la zona afectada para la prolongación, su compra para reubicar a los casi dos mil afectados por el planeamiento, según afirmó ayer el edil de Urbanismo, Miguel Domínguez, recogiendo una propuesta del socialista Sellés que ya recogía Aumsa para la zona. El planteamiento lo expuso el concejal del grupo socialista en la comisión de Urbanismo de ayer, en la que los grupos políticos recibieron la documentación del plan y de cuyas líneas principales ya ha informado Levante-EMV. El plan contempla una inversión pública de 28.882 millones de pesetas; la protección de 560 inmuebles y la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez con 48 metros de anchura, y una afección total de 1.651 viviendas. Las dotaciones públicas tienen una superficie de 63.238 metros cuadrados, y no la mitad, como indicó el ayuntamiento. Domínguez afirmó: «Es una buena idea que se acepta para iniciar negociaciones de compra de viviendas con sus dueños. Un 35% de inmuebles está vacíos. Otra cosa es que los propietarios quieran o no vender.» Sellés afirmó que «esa propuesta la planteé sin entrar a discutir en cuanto a la prolongación o no de la avenida, una postura que el grupo socialista tiene clara y es contrario». Ayer se celebró la primera sesión a la que el equipo de gobierno llevó su propuesta del Pepri de los dos barrios, que también trasladará a la próxima del lunes, donde se debatirá el contenido del plan. El equipo de gobierno se ha quedado sólo defendido la prolongación lineal cumpliendo su programa electoral, frente a la postura del resto de grupos políticos. Domínguez dijo: «Una vez que se apruebe el plan inicialmente en el pleno de este mes, se publicará en el Boletín Oficial de la Provincia y después habrá una exposición pública de un mes para presentar alegaciones. Eso sí, las consellerias de Obras Públicas y de Cultura tiene un plazo de tres meses para realizar sus informes.» El Pepri del Cabanyal-Canyamelar, redactado los arquitectos Corell y Monfort con Aumsa y el servicio de planeamiento, protege 560 edificios y pierden tal consideración, que figuraba como transitoria en el PGOU denominándose de interés arquitectónico, una treintena, según afirmaron ayer los citados urbanistas y el jefe de planeamiento, quien añadió que la declaración de BIC sólo fue una hoja. Sólo uno de los 560 edificios tiene la calificación de protección integral, el de la iglesia del Rosario. Los otros 10 gozan de protección parcial similar a la calificada como dos en el plan general. Estos inmuebles están en los números 61, 85, 96 y 100 de la calle de la Reina; los 25 y 34 de Pintor Ferrándiz; el 88 de Barraca; el 329 de Escalante; el 3 de la plaza del Rosario, y el 19 de Vicente Guillot, que también tiene acceso en el 241 de Reina. Los demás edificios, 549, tienen protección ambiental, la llamada tres, y se ha hecho una ficha pormenorizada de cada uno de ellos explicando cuáles son los elementos protegidos.