Los socialistas vuelven a sus planteamientos de efectuar una “penetración en peine”

El PSPV dice que el plan del Cabanyal es una falacia y EU lo califica de “decisión grave”

1999-02-17Publicat per: Levante
La portavoz del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Valencia, Ana Noguera, manifestó ayer la posición contraria de su grupo «contra el fondo y la forma en que se ha presentado el plan de prolongación de la avenida Blasco Ibáñez. El proyecto es una falacia porque no tiene nada que ver en anchura, ni en trazado con la actual avenida, sino que es la apertura de una nueva, para dividir el Cabanyal». En opinión de Noguera, los vecinos afectados: «son ciudadanos de primer orden que viven muy dignamente en un entramado social rico que no necesita que nadie venga a salvarlo» e indicó que «el proyecto supondrá la desaparición de 1.651 casas del barrio en las que viven familias a las que nadie les garantiza viviendas con la mismas prestaciones de calidad de vida que las que tienen, ni que puedan conservar sus negocios tras la apertura de la avenida». En este sentido dijo: «es duro que se tengan que desalojar a 1.651 familias con un proyecto que venden con cinismo y chantaje porque incluye la creación de institutos y zonas verdes y socio culturales que no se tienen por qué hacer a condición de la apertura de la avenida, son servicios que merecen los ciudadanos independientemente de este proyecto porque son ciudadanos de primera». Noguera anunció que en caso de ganar las elecciones promoverá la rehabilitación del barrio y «tumbará» el planteamiento de los populares con su apertura de avenida como ellos llaman. El edil socialista, José Sellés, anunció que el grupo ha desestimado el llamado bulevar San Pedro, como expuso el anterior portavoz, Aurelio Martínez en su plan RICA, y vuelven a los planteamientos iniciales del partido y de los vecinos de una «penetración en peine, que siempre el barrio ha querido». Exigen identificaciones El edil socialista avanzó que por el momento carecen de datos de mayor presión vecinal a los comerciantes del Cabanyal en el sentido de retirar carteles contra la alcaldesa, pero anunció que «la policía local ha acudido a la asociación de vecinos del Cabanyal-Canyamelar para solicitar la identificación de los componentes de la plataforma Salvem el Cabanyal. Una vez más denunciamos que se está utilizando a la policía para cuestiones que no debe realizar y los responsables no están tomando cartas en el asunto por dejadez. Si el equipo de gobierno quiere saber quién es la plataforma no tiene más que mirar las peticiones que ha formulado, con firmas y apellidos, y ha hecho caso omiso». El concejal del grupo municipal Esquerra Unida-Els Verds (EU-EV), Francesc Díez, afirmó ayer que «el proyecto de prolongación de la avenida Blasco Ibáñez es una operación de marketing y la decisión urbanística más grave de la última mitad de siglo, que está dentro de unas actuaciones del ayuntamiento, ejemplares en lo que no se debe hacer». El consistorio «va a cercenar unos poblados con historia mediante cuadrículas de construcción moderna que desunirán el barrio. Los poblados marítimos de la ciudad de Valencia tienen 125.000 habitantes —sumando los cinco barrios incluidos el Cabanyal-Canyamelar— que sufren una honda preocupación. Las actuaciones en las últimas décadas han desmembrado barrios como Velluters». En este sentido, dijo que las profesiones y la arquitectura popular del Cabanyal «sufren con el plan una enorme agresión. Más de 50 edificios con protección transitoria en el PGOU, y considerados BIC van a ser descatalogados por el ayuntamiento, que no es fiel a su propio plan general». Díez criticó la falta de un plan de etapas y de consignación. El edil afirmó que «son elucubraciones que el ayuntamiento done a los vecinos afectados entre 4 y 4,5 millones y medio si se instalan en casas rehabilitadas del barrio y que el presupuesto para el plan sea de 28.000 millones. Los vecinos van a plantear un lucha ante el empecinamiento de la alcaldesa»