Joaquín Monfort defiende el beneficio del proyecto para el barrio y subraya la iniciativa pública en todos los solares

El arquitecto del plan del Cabanyal pide el consenso político para retomar las obras

2011-09-01Publicat per: Las Provincias
«Es un buen plan, el problema es político». Uno de los autores del plan urbanístico del Cabanyal, el arquitecto Joaquín Monfort, subrayó ayer la necesidad de que las fuerzas políticas alcancen un consenso para desbloquear las obras, aprobadas en 1998 y estancadas en el Tribunal Constitucional desde el pasado abril.
La situación en esta parte del Marítimo ha llegado a un extremo de alarma, como han reiterado estos días las asociaciones de vecinos y de comerciantes. También los integrantes de la plataforma 'Sí volem' critican la degradación urbanística, acelerada por la ocupación ilegal de decenas de edificios.
Monfort recordó ayer sobre esto que la previsión era que todo estuviera ejecutado en 20 años, aunque ese calendario se vio trastocado enseguida por la cascada de recursos judiciales en contra de los derribos para la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar.
Monfort rechazó tajante que en los últimos tiempos haya presentado una alternativa al bulevar de 48 metros de anchura que debe partir desde las inmediaciones de la estación del Cabanyal, para desembocar en una gran rotonda algo al norte del hotel de las Arenas.
En la actualidad quedan por derribar algo más de un millar de viviendas, en el caso de que finalmente el gobierno municipal logre sacar adelante el plan. Fuentes vecinales estiman que el coste se elevaría a 286 millones de euros, lo que hace impracticable su ejecución debido al parón inmobiliario y la crisis económica.
El arquitecto contestó sobre esto que no es ninguna novedad las dificultades financieras para realizar las distintas unidades de ejecución. «Haría falta el doble de edificabilidad para que fuera rentable». Al ser una iniciativa totalmente pública, las opciones son la compraventa y la expropiación, lo que encarece el presupuesto final. «En realidad podría decirse que es un plan de izquierdas», ironizó.
Como publicó LAS PROVINCIAS, la Universitat tanteó el pasado julio a los portavoces de los distintos grupos municipales, así como a distintas asociaciones del barrio para que se debata la ubicación de colegios mayores dispersos y otros equipamientos docentes en el Cabanyal. De esta manera se contribuiría a la recuperación de la zona, aunque el mayor escollo sigue siendo el conflicto abierto entre el Consistorio y el Gobierno, al hilo de la discrepancia sobre la prolongación de la avenida, que el segundo considera un expolio al patrimonio arquitectónico del Marítimo.