UNA OPORTUNIDAD DE DIALOGO PARA EL CABANYAL

2011-08-27Publicat per: AVV Cabanyal-Canyamelar
Ante la progresiva degradación urbanística y social a la que se está viendo arrojado nuestro barrio, desde la Asociación de Vecinos Cabanyal-Canyamelar queremos manifestar lo siguiente:

El problema de la actitud municipal es que todas sus acciones han ido dirigidas, única y exclusivamente, a conseguir que finalmente se puedan demoler las 1660 viviendas que estorban para que la Avenida Blasco Ibáñez se abra paso a través del Cabanyal. Lo ha dicho la Alcaldesa: “se hará, diga lo que diga, quien lo diga”. No tienen un plan B, para el caso de que esa prolongación no se pueda realizar finalmente. No se han medido las consecuencias de esa estrategia sobre la condiciones de vida de los vecinos, en el caso de que la prolongación no vaya adelante. Tal como se desprende de sus declaraciones lo único que parece importarles es el efecto en las urnas que pueda tener. Los votos recibidos en las mesas de la zona de la prolongación han bajado, frente a la subida del conjunto de los votos de la oposición, pero eso no es suficiente, pues se mantiene la mayoría absoluta que permite gobernar sin dar explicaciones.

Para conseguir su objetivo, desde el inicio del conflicto el equipo de gobierno municipal ha pregonado una advertencia: “SIN PROLONGACIÓN NO HABRÁ REHABILITACIÓN”. Como eso no era suficiente a esa pasividad/impedimento frente a la rehabilitación se ha unido un segundo nivel de presión que viene en los manuales: para justificar la prolongación en un conjunto histórico, hay que conseguir la degradación.

Esta estrategia piensan que además les facilita el trabajo para que abandonen sus casas los vecinos afectados, pues les ha permitido comprar entre 300 y 400 viviendas en 10 años, a unos precios muy por debajo de los valores del mercado.

No se cuenta con la posibilidad de que finalmente este plan no pueda ser llevado adelante y no se han evaluado sus consecuencias. Tampoco se han contemplado medidas sociales que aminoren los efectos de esa estrategia. El ayuntamiento nunca contó con la posibilidad de encontrarse con todos los obstáculos que han ido apareciendo en el camino. Tampoco contempló la aparición de la actual crisis económica, especialmente sus efectos sobre el sector de la construcción. Deben pensar que rectificar ante la nueva realidad sería “una bajada de pantalones” y eso no entra en sus planes. Sus antiguos socios de Cabanyal2010 si lo vieron venir y abandonaron el barco a tiempo. Lejos de buscar el dialogo con los vecinos se utiliza la confrontación y para justificarla se acusa de violentos a los que se oponen a sus planes.

Tanto los servicios de Gestión de Residuos Sólidos y Limpieza, como la Policía Local han tirado la toalla ante la incapacidad de controlar a un monstruo que se autoalimenta y vive a sus anchas en medio de la propia degradación creada. En estos momentos, el Ayuntamiento de Valencia, aun en el hipotético caso de que tratara de poner orden en el caos que él mismo ha contribuido en crear, se encuentra incapaz de conseguirlo. Los problemas de limpieza aumentan en toda la ciudad, pero aquí se multiplican.

Su ultima obcecación, negarse a dar licencias de obras y actividades, no es más que una muestra de su impotencia para controlar la situación. Lo peor que podría pasarle a la estrategia municipal, es que se demostrara que si es posible la rehabilitación sin la prolongación.

La degradación urbanística actual de la zona afectada por la prolongación es un problema creado por la estrategia municipal de ir creando solares dejándolos sin vallar, solares vallados dejando de limpiarlos, casas vacías que son ocupadas por grupos marginales, suciedad que rezuma por las ventanas de las propiedades municipales. Pero probablemente no es este el problema más difícil de resolver, comparado con la degradación social que han producido los grupos marginales desfavorecidos que han venido a ocupar físicamente todo este caótico territorio, ante la inoperancia municipal, que ha debido pensar que las consecuencias de todo ello jugaban a su favor.

Delante de toda esta situación, desde la Asociación de Vecinos Cabanyal-Canyamelar queremos hacer un nuevo llamamiento a todos los vecinos y organizaciones de todo tipo, que existen en nuestro barrio. Desde Salvem el Cabanyal a la Junta Mayor de Semana Santa. Desde la Asociación de Comerciantes al Ateneo Marítimo. Partidarios y no partidarios de la prolongación, tenemos un objetivo común en estos momentos:
1. LUCHAR CONTRA LA EXISTENCIA DE FOCOS DELICTIVOS EN EL BARRIO

2. PONER PUNTO FINAL A LA DEGRADACIÓN URBANÍSTICA Y SOCIAL

3. PONER EN MARCHA UN PLAN DE REHABILITACIÓN DE VIVIENDAS

4. PONER EN MARCHA UN PLAN PARA REGENERAR Y POTENCIAR EL COMERCIO DEL BARRIO

5. PONER EN MARCHA TODAS LAS INICIATIVAS QUE HAN VENIDO ANUNCIANDO LAS DISTINTAS ADMINISTRACIONES

6. BÚSQUEDA DEL MAYOR CONSENSO POSIBLE PARA CONSEGUIR TODAS LAS PROPUESTAS ANTERIORES

El pasado 29 de julio, desde las Asociaciones de Vecinos y Comerciantes (ACIPMAR), nos dirigimos al nuevo Molt Honorable President de la Generalitat, D. Alberto Fabra, para solicitar su mediación en este largo y delicado conflicto, del cual la institución que él preside no es ajena. Hasta la fecha no hemos tenido ninguna respuesta sobre la entrevista que le hemos solicitado.

POR UNA OPORTUNIDAD DE DIALOGO PARA EL CABANYAL