Visión del Cabanyal

2011-08-25Publicat per: Las Provincias
Me he permitido parafrasear una de las mejores series de Joaquín Sorolla por ser el pintor un amante del Cabanyal. Al igual que todos los vecinos con los que hablé ayer de ese barrio, tanto los que están a favor como en contra de la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar.
Unidos en la desgracia. La llegada masiva de familias sin recursos, bueno, con el recurso de patada en la puerta y para adentro, ha disparado todas las alarmas. Los edificios ocupados ilegalmente se cuentan por decenas y se habla de protestas vecinales para este otoño. La vuelta de vacaciones se presenta complicada para el Ayuntamiento.
Buscar culpables. En el plano político las posiciones no han cambiado. La posible negociación entre el PP y el PSPV a la espera de la sentencia del Constitucional quedó abortada casi de raíz por la torpeza de la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, al cargar contra el modelo urbanístico de Rita Barberá cuando se desestimó la petición de suspensión del decreto que declaró ilegales las obras.
Soluciones. Pero es obvio que los vecinos no pueden, no deben esperar a un fallo judicial que se puede prolongar varios años. Ayer comentaban que a finales de 2010 sí que se apreció un refuerzo del Consistorio en la limpieza de las calles y en las patrullas de la Policía Local. Duró unos meses, aunque el duro ajuste presupuestario por la crisis ha menguado ese empuje.
Unidades de ejecución. Hay un montón de sectores del plan urbanístico que podrían acometerse a la espera de lo que se decida con la prolongación de Blasco Ibáñez. La mayoría de vecinos está a favor de la ampliación, como se constató de nuevo en las últimas elecciones municipales, aunque ahora todos padecen la degradación. Si hay que modificar el decreto para permitir esas obras, adelante. Si no, ¿a qué esperamos?