Presión en el Cabanyal

2011-07-25Publicat per: Las Provincias
Estaba claro que la estrategia pasa desde hace tiempo por culpar al Ayuntamiento de la degradación del Cabanyal. Cada día que pasa hay más interés por parte de algunos en olvidar que la orden de paralización partió del Ministerio de Cultura. La última iniciativa ha salido de la asociación de comerciantes y la de vecinos, ambas en la órbita de Salvem el Cabanyal, entidad que frena desde hace años la prolongación de Blasco Ibáñez y el resto del plan urbanístico aprobado en el pleno y refrendado en varias elecciones municipales.
Modelo de Sinde. La ministra de Cultura pedía hace poco a la alcaldesa un nuevo modelo de ciudad, curiosamente el que le gusta a la primera. Un modelo a base de decretazos y de informes seleccionados con mucho cuidado, como se vio en el ramillete de los que apoyaron la orden. Para mí, uno de los pocos sensatos fue el del Colegio de Arquitectos, quien concluía que la prolongación podrá gustar o no, pero es legal y legítimo. En estos tiempos tan turbios, esa idea debería ser la dominante.
Diálogo. Las dos asociaciones firmantes del comunicado piden que los políticos se sienten a hablar. Después del desliz de González-Sinde, difícil lo veo. Tendrían que echar mano de nuevo a la mediación de Rodríguez-Piñero, como ha sucedido con la dársena del puerto. Aunque igual de relevante veo que se tenga en cuenta la opinión de los seguidores de 'Sí volem', la mayoría silenciosa de vecinos que pugna por hacerse oír.
Seguridad. El comunicado pide al Ayuntamiento que vigile la ocupación ilegal de sus casas, pero eso es casi como poner puertas al campo porque cuando se tapia una puerta, la pared dura apenas unos días. Los comerciantes aseguran que la orden no paraliza algunas licencia, la versión contraria del gobierno municipal. Al final, el asunto acabará en los tribunales si antes no deroga el decreto Mariano Rajoy. Al tiempo.