La sentencia impide al Ayuntamiento seguir con los derribos y el plan de reforma y condena al barrio de nuevo a la parálisis

El Tribunal Supremo mantiene la orden de Cultura de no actuar en el Cabanyal

2011-07-09Publicat per: Las Provincias
El Ayuntamiento de Valencia sigue con las manos atadas en el barrio del Cabanyal, ya que una nueva sentencia le impide impulsar el Plan Especial de Protección y Reforma del Cabanyal (PEPRI) y la prolongación de Blasco Ibáñez hasta el mar. La sentencia ha sido dictada por la sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo, con fecha de 28 de junio, y desestima el recurso de casación que interpuso el Ayuntamiento de Valencia para que se levantara la suspensión cautelar de la orden ministerial mientras la Audiencia Nacional seguía estudiando si la citada orden de Cultura se ajustaba o no a derecho.
Ahora el Tribunal Superior mantiene la orden de Cultura, dictada en 2009, que suspendía la ejecución del plan del Cabanyal en defensa y protección del patrimonio histórico del Cabanyal. Además, la sentencia impone expresa condena en costa al Consistorio.
De modo, que el Ayuntamiento no podrá reanudar los derribos en calles como San Pedro, Luis Despuig o Los Ángeles, donde tiene ya adquirida la propiedad de un gran número de inmuebles. Por lo tanto, la propuesta municipal de reiniciar las obras fuera de la zona declarada Bien de Interés Cultural queda de nuevo paralizada.
Así pues, la paralización del plan continuará y, según la tesis del gobierno municipal expresada en anteriores ocasiones, afectará a cualquier licencia de obras, salvo aquellas declaradas de emergencia para garantizar el mantenimiento de los inmuebles.
Con esta sentencia el Tribunal Superior mantiene vigente la orden ministerial, un bloqueo que contrasta con el apoyo ciudadano que la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, recibió en las urnas las pasadas elecciones. Ya que el proyecto del plan del Cabanyal figuraba como uno de los puntos estrella del programa y recibió el refrendo mayoritario de los vecinos.
Frentes abiertos
Cabe destacar que todavía quedan abiertos dos frentes judiciales sobre el Cabanyal. El primero, está en manos de la Audiencia Nacional, que todavía no se ha pronunciado sobre si la orden de Cultura se ajusta o no a derecho. El segundo frente está en el Tribunal Constitucional, puesto que el Gobierno central presentó un recurso contra el decreto de ley que aprobó de urgencia el gobierno valenciano para proteger el plan del Cabanyal, dado que según expresaron en su momento desde el Consell, la ley de la Generalitat prevalece por encima de cualquier orden ministerial.
Por su parte, el portavoz adjunto del grupo socialista, Salvador Broseta, aseguró ayer que la sentencia del Tribunal Supremo es «una oportunidad para que el Gobierno municipal inicie la reactivación económica de este barrio».
Para Broseta la alcaldesa «no tiene excusas para seguir perjudicando a los vecinos del Cabanyal que llevan 20 años sufriendo el abandono municipal. Nosotros le tendemos la mano para iniciar la elaboración de un plan de reactivación económica y generación de empleo cuanto antes». Según Broseta «no es momento para continuar con decisiones unilaterales» y reclamó al Ayuntamiento «altura de miras para abrirse al diálogo».
Por su parte, fuentes municipales expresaron ayer «que si quieren demostrar voluntad de diálogo, lo primero que tienen que hacer es retirar la orden ministerial que fue impuesta de forma dictatorial, para dar a entender que 'aquí mando yo' -por el Gobierno central-. Han impuesto su tesis por la fuerza y han obviado que tenemos 13 sentencias judiciales a favor y cuatro victorias electorales de nuestro lado».