El decreto de la ministra Sinde paraliza un centenar de obras en el Cabanyal

2011-06-05Publicat per: Las Provincias
Más de la mitad de licencias en suspenso son permisos que han pedido los vecinos para hacer reformas de escaso presupuesto
El efecto del decreto de paralización del Ministerio de Cultura sobre el plan del Cabanyal se nota y mucho. El Ayuntamiento frenó cualquier licencia de obras en abril del pasado año y desde entonces se amontonan un centenar de autorizaciones en suspenso.
El decreto, como se recordará, impide cualquier derribo para la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez, pero es que la interpretación del gobierno municipal supone también el freno a cualquier tipo de licencia de obras.
Esa es la razón de que desde la admisión a trámite del recurso del Gobierno en el Tribunal Constitucional, el Consistorio haya seguido esa práctica, es decir, autorizar a empresas y particulares la intervención aunque dejándola a la espera de una resolución judicial o cualquier novedad por parte del Ejecutivo socialista.
En detalle, la comisión de Urbanismo ha tratado 14 expedientes en estos 13 meses. De esta cantidad, media docena afectan a reformas, mientras que cinco permitían la construcción de edificios de nueva planta. Uno de los expedientes se refiere al cambio de uso de un local comercial para aparcamiento, ientras que el resto era por prórrogas de licencias en vigor.
Pero la parte más gruesa se refiere a las obras menores, aquellas que se tramitan directamente por la junta municipal. Se trata de pequeñas reformas realizadas en su mayor parte por particulares, vecinos del barrio. «Algo más de 50 autorizaciones están paralizadas», indicaron fuentes municipales.
El problema añadido es que, al tratarse en muchas ocasiones de reformas interiores, en este apartado se producen muchas obras sin la concesión de licencia.
El tercer afectado por la orden de paralización es la empresa mixta formada entre el Ayuntamiento y la Generalitat, que acumula una veintena de licencias de derribo guardadas en un cajón a la espera de que se desbloquee el plan.
Además, fuentes municipales indicaron que hay tres autorizaciones en la misma situación para construir edificios de viviendas. Estos inmuebles se sitúan fuera de la zona protegida, en la confluencia de Blasco Ibáñez con el bulevar Serrería, dentro del plan urbanístico.
El decreto del Ministerio de Cultura fue emitido el 4 de enero, aunque hasta abril se realizaron derribos, siempre fuera de la zona declarada Bien de Interés Cultural. La orden considera que la prolongación de Blasco Ibáñez es un expolio de los valores patrimoniales del barrio, lo que niega el Consistorio.
La paralización tuvo su primera «víctima» en los proyectos municipales financiados con el Plan Confianza, que suman más de 45 millones de euros. De momento, las únicas obras aprobadas se refieren a las de conservación y mantenimiento.
En ese apartado se considera el asfaltado del tramo final de la prolongación de la avenida, muy cerca de la calle Eugenia Viñes. El Consistorio tiene en licitación este proyecto, que permitirá la urbanización provisional de un gran descampado, justo donde debe construirse una rotonda.