Reflexiones de Salvem el Cabanyal en torno a Democracia Real Ya

2011-06-03Publicat per: Levante
El éxito de las manifestaciones del 15M y de las posteriores protestas en forma de acampadas, a lo largo y ancho de toda España ha cogido de improviso a la mayor parte de la clase política. El movimiento surgido tras el 15M ha podido, en plena campaña electoral, desplazar el foco que apuntaba a discursos manidos, hacia una plaza donde las personas expresan aquello que les preocupa y les concierne. Democracia Real Ya ha sabido integrar la indignación de los ciudadanos y ocupar el espacio que le corresponde, en el centro de la vía pública.

Sin embargo, tras el resultado de las elecciones se impone un periodo de reflexión, pues no todo puede hacerse desde la plaza.

Se aprecia un descontento en el propio seno del movimiento. Demasiada gente se ha visto 'obligada' a asumir reivindicaciones adoptadas por las asambleas en las plazas (desvinculadas pero muy relacionadas con DRY) que poco tenían que ver con el descontento que les había llevado a las manifestaciones. Modelo de escuela, política energética o vegetarianismo son sólo algunos de los dispares asuntos que allí se tratan.

Es importante hacer notar que DRY no tiene ninguna obligación de presentar alternativas de
gobierno a las de los actuales gestores. Ni de redactar leyes. Esto es caer en una habitual falacia presentada por el gobernante: "si no te gusta como lo hago, preséntate".

No señor, tenemos derecho a exigir un buen gobierno a quien gobierna. En realidad basta con señalar que existen modelos de gestión diferentes: más justos, equitativos y participativos.

Por supuesto, también tenemos el derecho a presentar propuestas de Ley y a desarrollar por nuestra cuenta estos modelos. El coste para DRY, sin embargo, será alto. Por el camino perderá a muchos que pueden no estar de acuerdo con estas propuestas.

El consenso de mínimos es una solución de compromiso. Tener menos puntos en común sobre los que estar de acuerdo no convierte la indignación en otra menos justa. Sin embargo, esto es sólo una parte del trabajo a realizar.

Desde la Plataforma Salvem el Cabanyal proponemos a DRY un marco de acción en tres ámbitos, con la ilusión de que somos los suficientes y tenemos la razón necesaria para llegar muy lejos en las reivindicaciones comunes.

En primer lugar, fomentar de nuevo el debate y la participación interna, desde la base de un pocos principios. El debate debe ser sereno y profundo. Aunque indudablemente democráticas, las asambleas en las plazas tienen evidentes carencias. Aplazan la reflexión tras el griterío de centenares de personas, a las que dar turno de palabra resulta imposible.

En segundo lugar trasladar nuestras reivindicaciones a los distintos partidos. Ellos son libres de atendernos, o no, así como de adaptar las propuestas a sus programas en la forma que crean conveniente. Y por supuesto seremos luego libres de votarlos (o no). No es nada desdeñable la oportunidad de cambiar la ley electoral por una donde los umbrales de representación sean menos estrictos, o el reparto de escaños menos sesgado. Que el ciudadano se sienta representado y en pie de igualdad con sus vecinos es vital para que la percepción de la democracia no se vea enturbiada.

En tercer lugar, la acción divulgativa en los barrios. Creemos que trasladar DRY a los distintos barrios es una iniciativa muy positiva. Pero para llevar a cabo esta tarea es necesario que se trabaje junto con las distintas asociaciones ya implantadas en los mismos.