El dramaturgo se solidariza con el Cabanyal

1998-12-06Publicat per: Levante
La conferencia de Dario Fo fue algo más que la simple intervención de un invitado. Y es que cuando el dramaturgo dio paso al público a que participara en el debate no tardó en saltar la polémica. La ampliación de la Avenida Blasco Ibáñez y la eliminación de parte del Cabanyal se convirtió de nuevo en protagonista pese a los intentos de la responsable del Tercer Milenio, Rosa María Rodríguez Magda, por acallar a uno de los manifestantes que alzó la voz en defensa del barrio en presencia del Nobel. Fo no dudo en acallar a la representante oficial y reclamar el derecho a la expresión del vecino del Cabanyal. «Que un barrio obrero, dedicado a abastecer durante siglos a la ciudad de Valencia y que tiene dos teatros en su interior, con 1500 familias, desaparezca mientras en esta sala se habla de derechos humanos y responsabilidades es un error”, afirmó el representante vecinal.
Fo no dudó en solidarizarse con él, lo que le sirvió para que el público asistente en el encuentro le dedicara la primera gran ovación. El dramaturgo prometió “hacer una consulta para conocer el estado real de la cuestión”.
Fo, que demostró un verdadero interés por conocer el problema señaló que “es un asunto que está relacionado con el tema de la conferencia y me interesa conocerlo; sien esta ciudad hay un-problema es justo conocerlo e informarse” y a pesar de que poco antes había definido a la alcaldesa Rita Barberá como “una persona muy abierta y humana, cercana a su gente”, prometió que “intentaré hablar con ella sobre el tema”.
El escritor añadió que era “inútil venir aquí a hablar en términos me-tafísicos sobre la libertad y luego dar de lado a la realidad”, El premio Nobel momentos antes había realizado un elogio de los valencianos basado “en la defensa de algo tan importante como el agua, que se hace patente con el Tribunal de las Aguas y en la locura colectiva de una ciudad como ésta, una locura positiva que impulsa a los ciudadanos a insultar a lo banal ya crear alegría “.
Fo concluyó afirmando que «la locura es una dimensión de la libertad; en la Edad Media un loco era aquel capaz de decir lo que los demás no se atrevían a decir y a los actores los llamaban locos e incluso los apedreaban”.
A esas palabras se aferraron los representantes de la plataforma Salvem el Cabanyal-Canyamelar, que obtuvieron el respaldo constante de los presentes en la sala. Esta coordinadora ya había realizado actos similares de protesta el día anterior, durante la inauguración del ciclo de conferencias y sus miembros aprovecharon también para presentar los actos que se realizarán en la zona entre los próximos días 10 y 15 de diciembre para reivindicar sus derechos