Asamblea informativa en el mercado del Cabañal

La asociación de comerciantes, neutral a la prolongación

1998-09-25Publicat per: Las Provincias
La asociación de vendedores del mercados del Cabañal ha celebrado su asamblea informativa en relación con un tema que las circunstancias han hecho candente: la prolongación o no de la avenida de Blasco Ibáñez. La postura tomada por el colectivo que preside Miguel Vicent viene a ratificar lo que ya se dijera hace unos meses: cada vendedor es libre de sostener su opinión como vecino y comerciante, a tiempo que la asociación se exime de la toma de postura.
“Con ello —indicaba Vicent— queremos saldar cualquier polémica en la que pueda aparecer nuestro nombre como mercado. La asociación de vendedores no desea crispar el ambiente, considerando además la cantidad de vecinos y amigos que pertenecen a su entorno. Otra cosa es lo que piense individualmente cada uno de nuestros asociados.”
Esta coherente postura es compartida por Miguel Ortega, gerente del mercado, siempre atento a lo que puede resultar beneficioso para el mismo. “La asociación se abstendrá de manifestarse en pro o en contra de la prolongación de la avenida. Esta es la decisión tomada por la asamblea.”
Pero corno el fantasma de un centro comercial que se va a construir en la zona planea sobre la misma desde hace tiempo —de hecho circulan octavillas advirtiendo del tema—, nadie mejor que la asociación de vendedores del mercado para valorar el hecho, dada la repercusión que tal obra podría ocasionar en el centro de alimentación.
“Nosotros no tenemos conciencia de que un centro comercial vaya a ser construido. Otra cosa es que los bajos de inmuebles a levantar puedan ser destinados a la práctica del comercio. Esto es la esencia del comercio. Pero aquí existen unas limitaciones legales que van desde la propia superficie del hipotético comercio, 400 metros cuadrados, hasta la distancia al mercado, que no debe ser inferior a 500 metros lineales.”
A este respecto refería Miguel Vicent un ejemplo relativo a un comerciante del mercado, a quien se le denegó el permiso para montar un local a menos de 100 metros del recinto común, con más de 400 metros de superficie.
Una vez dejado atrás lo que de alguna manera se había convertido en un problema, la asociación de vendedores se ha volcado en lo que de verdad debe acaparar su atención: la mejora de sus instalaciones. el buen trato al cliente y el óptimo desarrollo de sus ventas.