El Ayuntamiento se ve obligado a derribar dos inmuebles por estar en ruina inminente y por el peligro de causar daños a los viandantes

El bloqueo del Cabanyal acelera el deterioro de decenas de casas

2011-04-12Publicat per: Las Provincias
El Ayuntamiento de Valencia se ha visto obligado a actuar de urgencia en dos viviendas del Cabanyal por el estado ruinoso de los inmuebles, que ya ponían en riesgo la integridad de los viandantes. Hace ahora más de un año que la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, ordenó la suspensión inmediata del plan de reforma del Cabanyal (PEPRI) y, desde entonces, las piquetas municipales no han podido derribar ni un solo ladrillo de las casas que ha ido adquiriendo para ejecutar la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. Estas son las dos únicas intervenciones que han podido realizar y ha sido por imperativo legal y fuerza mayor.
La primera actuación comenzó en la mañana de ayer en la calle de Los Ángeles 65, a unos pasos de la Universidad Popular del Cabanyal, un centro muy concurrido. Semanas antes se habían tomado medidas de precaución, con la instalación de vallas alrededor del edificio afectado, para evitar posibles daños a los peatones en general y, en concreto, a los alumnos que pasan por este punto para acceder al centro formativo.
En este caso el Consistorio ha realizado los derribos de forma subsidiaria, puesto que no han podido localizar al propietario de la vivienda. El edificio, incluido en el ámbito del PEPRI, no estaba protegido y aparece marcado como fuera de ordenación en el citado plan de reforma.
Según algunos vecinos que vivían junto al edificio derrocado, hace tan sólo unos meses la casa «sufrió un incendio y la estructura quedó tocada. Además, esa casa llevaba años cerrada», según A. Nicolau.
Foco de suciedad
Estos residentes aplaudieron ayer la medida, «porque era un foco de miseria. Tiempo atrás los drogadictos que vienen por la zona en busca de la dosis hicieron un agujero en una pared y entraban y salían como querían. Y, además, estaba todo lleno de ratas. Mira si había suciedad acumulada, que algunos vecinos de la zona cogieron una vez pulgas», indicó otra vecina.
En el caso de la calle San Pedro 39, está previsto que se actúe en breve. Se trata de una casa que sí es propiedad municipal y que se comenzó a derribar el año pasado, pero el trabajo quedó bloqueado por la orden ministerial. «Entonces no se pudo concluir el derribo, pero la lluvia ha terminado por abrir grietas y boquetes y corre el riesgo de caer. Está en ruinas. Prima más no causar daños a terceros, por eso se va a tener que eliminar», según fuentes oficiales.
Cabe destacar que hay otros muchos edificios que se están deteriorando de forma progresiva, por la imposibilidad de tomar cualquier tipo de medida, dada la paralización ordenada por el Gobierno. Según explican en el Consistorio de Valencia, mensualmente hacen barridos por la zona del Cabanyal afectada por la prolongación o por el bulevar San Pedro para comprobar el estado de los inmuebles que ya son propiedad pública y evitar así el riesgo de desplome.