Acipmar exige que el Ministerio de Cultura y el Consistorio lleguen, como en el AVE, a acuerdos para conceder licencias de obras

Los comerciantes piden al Gobierno que levante el bloqueo del Cabanyal

2010-11-08Publicat per: Las Provincias
Los comerciantes del Marítimo y, especialmente los que levantan la persiana todos los días en el Cabanyal, exigen que el Gobierno y el Ayuntamiento de Valencia lleguen a acuerdos puntuales, como ha ocurrido recientemente en el AVE Madrid-Valencia, para desbloquear la paralización de concesiones de licencias en el barrio. «Queremos que nos den una solución al día a día del Cabanyal. No vamos a entrar en temas políticos, ni en la prolongación de Blasco Ibáñez, que ya resolverá la Justicia. Pero no podemos estar de forma indefinida sin poder pedir licencias para hacer obras, reformas de locales comerciales o para abrir nuevos negocios», explica Antonio García, presidente de la asociación de Comerciantes, Industriales y Profesionales del Marítimo de Valencia (Acipmar).
Este colectivo de autónomos se ha reunido recientemente con el Ayuntamiento de Valencia, concretamente con los concejales Jorge Bellver y Francisco Lledó, para pedir que se actúen y «nos den licencias, algo que es vital y necesario para atender a los clientes con calidad. El Cabanyal es un barrio con mucho futuro, por su cercanía al mar, y por la especialización del puerto no sólo como referente de mercancías, sino también como puerto de cruceristas», indica Pepe Santaclara, miembro de Acipmar.
Como detalla Antonio García, «en el Ayuntamiento nos han dicho que están predispuestos a dar licencias, pero que hay una orden ministerial que declara el expolio en el Pepri del Cabanyal. Y eso les impide otorgan licencias». Por eso, Acipmar ha dirigido un escrito al Ministerio de Cultura para que, «a pesar de que ya existe un pronunciamiento de la abogacía del Estado, que revise el tema. Lo que pedimos es que, si hace falta, llegue a acuerdos puntuales con el Ayuntamiento, igual que han hecho con el AVE o con la Copa América para desbloquear la paralización de la actividad comercial en el Cabanyal. Nuestra intención es activar la economía del Cabanyal. Porque si el pleito judicial dura, por ejemplo diez años, no podemos estar parados sin reformar los comercios o lo que es peor, que haya gente que tenga que hacer reformas ilegales», según indican.
Perdida de subvenciones
Además, afirman, que esta paralización les está impidiendo acceder a ayudas públicas. «No podemos acogernos a subvenciones que el Consell, el Estado o el Ayuntamiento conceden para impulsar el comercio, porque no nos dan licencias para mejorar nuestros establecimientos o para abrir nuevos. No podemos dejar que la zona comercial del Cabanyal se ahogue. Hay que hacer algo de forma urgente», explican García y Santaclara.
En la práctica, la casuística de comerciantes afectados por la paralización de licencias es muy variada. Vicente Camaña, con una empresa de restauración y pintura de edificios lo expresa de forma muy sencilla. «Me han adjudicado la reforma de una finca en la calle del Rosario, que está a más de un kilómetro de la zona afectada por la prolongación, y no me dan licencia para hacer la reforma, cuando tiene el visto bueno del Colegio de Arquitectos. Si no se actúa, puede haber desprendimientos. El problema es que no puedo trabajar en la reforma de las casas del barrio donde tengo el negocio. Y, si no se arreglan las casas, la degradación será mayor», según Camaña.
En otro orden de cosas, cabe destacar que la coordinadora de EUPV, Marga Sanz , y dos militantes más, Rosana Montalbán y Esther Sanz, declararon ayer ante el juez por la denuncia que interpusieron contra la Policía Local y Nacional por presuntas lesiones en un desalojo en el barrio del Cabanyal el pasado abril. Tras la vista, la abogada de las tres denunciantes, Rosa Pérez, se mostró satisfecha por las declaraciones, puesto que «han quedado acreditadas las lesiones y se ha podido identificar fotográficamente a los agresores».