La institución crea una comisión para la mejora del barrio y apuesta por revitalizarlo facilitando el alojamiento de universitarios

La Universitat rechaza volver a pronunciarse contra el plan del Cabanyal

2010-10-26Publicat per: Las Provincias
El consejo de gobierno de la Universitat de València (UV) rechazó ayer votar un nuevo manifiesto «para la defensa del patrimonio histórico y artístico del Cabanyal» presentado por los estudiantes. En su lugar, la institución académica propuso la creación de una comisión para estudiar medidas de ayuda a la revitalización del barrio.
El manifiesto -iniciativa del grupo estudiantil A Contracorrent Joves d'Esquerra Unida- ya fue presentado para su debate en el claustro de antes del verano, pero lo hicieron a última hora, por lo que no se pudo abordar.
Ayer, su representante, Carlos Martínez, lo puso otra vez sobre la mesa y pidió un nuevo pronunciamiento de la Universitat sobre el plan urbanístico que prevé la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez y que, a su juicio, «ha provocado el rechazo de un sector de vecinos del barrio y de gente del mundo de la cultura».
No obstante, desde la Facultad de Derecho, tanto su decano, Salvador Montesinos, como el vicedecano, Jesús Estruch, consideraron «inoportuna» la votación de un nuevo manifiesto justo en un momento en el que el plan de prolongación está a la espera de que el Tribunal Constitucional tome una decisión sobre su futuro -amén de que la Universitat ya se ha pronunciado en anteriores ocasiones-.
El rector, Esteban Morcillo, por su parte, se inclinó por que en esta cuestión, la postura de la UV tienda más a ser «mediadora» que al enfrentamiento con unas instituciones u otras.
Situación preocupante
En el debate que se generó intervino, a petición del rector y aunque no es miembro del consejo de gobierno, Josep Vicent Boira, profesor de Geografía experto en el Cabanyal y vecino del barrio.
Boira se mostró partidario de «imaginar proyectos concretos y mover el capital humano de la Universitat» con el fin de revitalizar ese entorno y dejar de lado «la estrategia de pronunciamientos públicos, que ha llevado a una situación de bloqueo y conflicto que no ha beneficiado a los vecinos».
El profesor calificó la situación como preocupante «y con una pérdida progresiva de población en las últimas décadas, además de unas tasas de actividad económica por debajo de la media» con respecto al resto de la ciudad.
Finalmente, tras el debate, el portavoz estudiantil aceptó la propuesta del rector de no votar el manifiesto y crear, sin embargo, una comisión para contribuir a la revitalización del barrio. La propuesta salió adelante al ser aprobada por unanimidad.
El grupo analizará qué puede hacer la Universitat por los vecinos del barrio, según explicó Morcillo. Y entre las propuestas lanzadas por el propio rector figura la de convertirlo en un barrio «universitario», al jugar con la baza de su proximidad a los campus de Tarongers y de Vera. Morcillo recalcó que, «sin olvidar las limitaciones económicas actuales de la institución», pedirá la implicación de la Politécnica en este proyecto, que incluirá también la extensión de zonas wifi en el barrio.
«Te juegas la vida»
De este modo, apostó por dar facilidades -como alquileres a precios bajos- para el alojamiento de alumnos, tanto de la Universitat de València como de la Universidad Politécnica de Valencia, y también para el alojamiento de estudiantes extranjeros que llegan a la ciudad a través del programa Erasmus.
Algunos universitarios ya saben lo que es vivir en el barrio. Sara Pascual es estudiante de Arquitectura y vive alquilada en una vivienda de la calle Doctor Lluch desde principios de curso. «Me resulta muy cómodo porque tengo el tranvía al lado de casa y me deja en la puerta de la Politécnica». No obstante reconoce que muchas veces pasa miedo porque ella y sus compañeros de facultad realizan muchos trabajos de campo en el barrio, «y en zonas como la calle de los Ángeles o similares es casi como jugarte la vida».
La comisión recién nacida ayer la formarán los decanos de las facultades de Geografía e Historia y de Derecho y Ciencias Sociales. También representantes del Instituto Universitario de Desarrollo Local y del departamento de Historia del Arte. A ella, además, se sumarán miembros del consejo de gobierno de la Universitat que, según la propia institución académica, «han mostrado especial sensibilidad por los problemas del barrio», y el mencionado Boira.