Domínguez acusa a Alborch y al Gobierno central de dictar una orden de paralización «maliciosa, arbitraria y desproporcionada»

El PP exige que se aclare el desorden jurídico del Cabanyal

2010-09-19Publicat per: Las Provincias
Acaban de cumplirse cinco meses de las últimas actuaciones del Ayuntamiento en el Cabanyal -tras recibir la prohibición de no seguir adelante con los derribos previos a la prolongación de Blasco Ibáñez- y el Ministerio de Cultura, «que es quien ordenó la paralización del Plan Especial de Reforma Interior del Cabanyal (PEPRI) sigue sin pronunciarse, ni levantar la orden, cuando más del 90% de las obras de reforma del Cabanyal podían estar en marcha».
Estas son las palabras del concejal de Relaciones con los Medios, Miguel Domínguez, quien pidió ayer al Gobierno «que aclare el desbarajuste jurídico que ha provocado». Domínguez insta al gobierno de Zapatero a pronunciarse y decir si lo que prevalece es la orden del Ministerio de Cultura o el informe del abogado del Estado hecho público por Salvem el Cabanyal.
Según Miguel Domínguez la portavoz del grupo municipal socialista, Carmen Alborch, y el Gobierno central dictaron una orden «maliciosa, arbitraria y desproporcionada para paralizar la rehabilitación del Cabanyal».
Ataque a la ciudad
El concejal popular afirmó que, «hasta el último segundo, cuando Alborch ya ha anunciado que será la primera en abandonar el barco a la deriva que es el partido socialista, esta concejal se empeña en basar todas sus intervenciones en la mentira y en atacar los intereses de la ciudad de Valencia».
Miguel Domínguez explicó que el informe de la abogacía del Estado «todavía no ha sido notificado oficialmente al Ayuntamiento y es un mero documento de un técnico, que no del Gobierno, que pone en evidencia que la orden del Ministerio de Cultura de diciembre de 2009 que paralizó totalmente el Pepri del Cabanyal fue una intervención sectaria e improcedente».
En opinión de Domínguez, «la señora Alborch y el partido socialista han dado la espalda a la mayoría de vecinos de El Cabanyal y han preferido dar su apoyo a los radicales, violentos, antisistema y okupas que no quieren que el barrio se rehabilite».