El Ayuntamiento identifica los inmuebles y pide a los propietarios que denuncien en el juzgado para poder desalojar las viviendas

La policía da un ultimátum a los okupas para que abandonen las casas del Cabanyal

2010-09-16Publicat per: Las Provincias
El Ayuntamiento quiere poner freno a la ocupación ilegal de viviendas en el Cabanyal, una situación que se ha visto agravada en los últimos meses por el sistema de la patada en la puerta en muchas de las viviendas afectadas por el plan del Cabanyal que van quedando vacías.
La idea es impulsar la visita, puerta a puerta, a todas las casas que presenten indicios de estar ocupadas. «Se requerirá a las personas que estén dentro los papeles que puedan acreditarles como dueños. Si no lo son, se les informará de que no pueden estar allí. Además, se buscará a los verdaderos propietarios para instarles a que presenten una denuncia, por vía judicial, y así poder desocupar la vivienda, para cerrarla y volverla a tapiar», explicó ayer Miquel Domínguez, concejal de Seguridad Ciudadana.
En el número 118 de la calle Barraca, ya se pudo ver la primera intervención policial de esta campaña. Poco antes de las seis de la tarde, unos jóvenes okupas procedieron a derribar el tabique de una casa para tomarla, según afirmaron algunos vecinos. La llamada ciudadana alertó a los agentes del orden y, de inmediato, se presentó Policía Local y la Nacional. «Se oyó un ruido tremendo y era porque unos chicos estaban tirando un muro. Me asomé a la ventana y los okupas estaban metiendo escombros del derribo en sábanas para tirarlos a la basura. Se ve que no querían dejar restos, para que no se dieran cuenta de que habían entrado», según narró una vecina.
La Policía llamó a las personas que había en el interior, «pero no querían responder ni salir», indicó un agente. Aunque las patrullas no cesaron anoche de controlar la zona, no pudieron hacer efectivo el desalojo porque era necesario contar con el permiso del dueño del inmueble.
En la casa de la calle Barraca se habían colado dos o tres okupas, según los vecinos, pero en el exterior se encontraban más de una quincena de jóvenes que, gracias a la presencia de los dos agentes, no lograron acceder a la casa.
Los vecinos de la zona no se podían creer lo que estaban viendo. «Resulta que pegan patada a la puerta y se meten y aquí no pasa nada. Luego robarán la luz e irán al parque de Lorenzo de la Flor a coger agua potable y se nos quedan aquí a vivir. El barrio se está poniendo que da miedo. Necesitamos más seguridad. Cuando no hay peleas entre determinados grupos, hay robos. El otro día unos casi meten una paliza a otro porque un perro de raza peligrosa se había cargado a otro. Queremos que alguien cuente todo lo que estamos sufriendo para que sepan por qué queremos que arreglen el barrio, que abran la avenida y que podamos vivir dignamente», comentaba una vecina de la calle la Barraca. Mientras, un comerciante, decía que la presencia policial era desmesurada. «Preferimos que se metan estos okupas, y no los otros que vienen en los últimos tiempos».
Esta medida es la segunda que impulsa el Ayuntamiento en una semana, después de que el pasado jueves la concejalía de Medio Ambiente pusiera en marcha un plan especial para reforzar la limpieza viaria en esta misma área.
«El Gobierno central paralizó el plan del Cabanyal y no se puede hacer ninguna actuación, pero el Ayuntamiento va a seguir trabajando para que la degradación no sea mayor», explicaron los concejales Miguel Domínguez y Ramón Isidro Sanchis.
«Vamos a volver a tabicar, con bobedillas, en vez de con ladrillos, las casas abandonadas, a ver si así es más difícil que se metan en las casas. Y vamos a limpiar todos los solares de propiedad municipal y pedir a los dueños de solares privados que también hagan lo mismo», apuntaron los dos concejales.
De hecho, además del control de la ocupación, la Policía Local también ha aumentado la vigilancia de la zona, con varias patrullas destinadas exclusivamente a vigilar todo el Cabanyal.